viernes, 16 de agosto de 2013

Chapter 7: Un amor marchito

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: lo que piensa Lavi.
· NORMAL: Relato en sí.

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca dejar de ser..."
Eso es lo que dice la biblia… pero si no eres capaz de obedecer todo ello, significa que el amor… ¿Nunca existió? …
-¿Qué mier-?- un chico pelirrojo abrió los ojos, tenía la vista borrosa y un pulsante dolor en la cabeza. Sintió algo duro detrás de su cabeza -¿Eh? ¿Qué es esto?- susurro con cansancio y gran pereza mientras levantaba la cabeza y la dejaba caer con fuerza.
-¡Oh, despacio amor!- Sharon gimió al sentir como el pelirrojo arrojaba su pesado cráneo sobre su regazo. Lavi, anonadado y confundido, la observo un segundo…labios rojos y gruesos, ojos pintados extravagantemente de rosa al igual que las mejillas, una blusa roja escotada mostrando un abdomen firme y musculoso donde debería haber senos. Temerosamente el pelirrojo miro las piernas…
¡Una mini-falda!
La piel del pelirrojo se enchino entrando en pánico hasta terminar tendido en el suelo tapándose los ojos para evitar posibles traumas eternos. Sharon no paraba de reírse de él.
-¡HAG! ¡¿Por qué estás aquí?! – se quejó avergonzado sin levantarse dándole la espalda aun sin quitarse las manos del rostro.
- Es mi departamento – se defendió el travesti, sin aguantar la risa.
- ¿Eh? – dándose la vuelta y mirándola A LOS OJOS. Se agarró fuertemente la cabeza con ambas manos -¿Entonces, cómo termine aquí? ¡Joder, la cabeza me va a explotar! ¡Joder, joder! - Sharon sonrió y se cruzó de piernas, intentando animar a su huésped a interesarse en sus bronceadas y perfectas piernas masculinas, mientras se corría su larga melena castaña dejando su cuello a la vista junto con su escotada blusa. Lavi, un completo heterosexual, no se percató de nada, esquivando exitosamente el rojo y provocativo camino de la pasión de Sharon, sentándose con gran tranquilidad y pereza al otro extremo de la sala por su propia seguridad visual - ¿Por qué te quedaste callada? ¡¿Estuve aún más pendejo anoche de lo que recuerdo?! – pregunto alarmado el inocente pelirrojo subiendo los pies en el sofá sin una pizca de vergüenza. Sharon suspiro resignada y feliz porque ese ignorante tuviese jaqueca.
- Cuando estabas a punto de tirarte al chico en mi bar lo obligue a subirse a mi auto para poder cerrar el local y tú… con ánimo de ofender, ¡Como pulga no te separaste de él y terminaste dentro de mi auto!…- lo miro enfadada - ¡El cual, por cierto…vomitaste! –
Lavi se golpeó el rostro mirando al cielo reclinándose sin vergüenza alguna en el sofá - Oh…cierto – suspiro y se tocó el ceño ante el dolor de cabeza - ¡Mierda! Te pagare la limpieza –
Sharon bufo mientras se ponía de pie y sacaba algo del bolsillo trasero - Oh…No te preocupes por eso, ya lo he sacado de tu cartera – dijo como si fuese cualquier cosa, mientras arrojaba la cartera de cuero en su regazo. Lavi la miro en shock -¿Algún problema, Lavi? ¡No te he robado! –
Vio mi identificación ¿Cierto?
- No…ninguno – Sharon aplaudió mientras se dirigía a la cocina. Caminaba como si fuese una súper modelo y hay que mencionar que la falda era más corta que el grosor de un cinturón. Lavi camino dudoso detrás de ella con las manos en los bolsillos, mirando a todo su alrededor, buscándolo…- Y…am ¿El niño? –
- Es mono ¿Verdad? –dijo el travesti con gran alegría y entusiasmo, como si estuviese hablando de un bebe, mientras entraba a la cocina. Lavi se detuvo frente al comedor, la mesa era grande y de vidrio, en ella había muchas fotos pegadas y regadas por doquier, al igual que un colash. Sharon estaba en todas y en diferentes lugares…más los tíos que había en ellas nunca se repetían.
¿Todas sus conquistas?
- ¿Dónde está? – pregunto un poco alto y audible para Sharon.
- Espero que en casa –
Eso quiere decir ¿Qué quizá no vuelva a verlo?
El pelirrojo iba a seguir hablando, pero calló hasta que encontró las palabras correctas -…para traerlo a tu departamento, han de ser buenos amigos – susurro el pelirrojo, mientras observaba las fotos del comedor. Había encontrado una en especial que llamaba su total atención. La bartender besándose con el pequeño chico que intentaba seducirlo la noche anterior, con el menor sobre ella en la barra del familiar bar; debajo habían unas letras que decían: "Inauguración". Algo muy difícil de explicar se exprimió dentro del pelirrojo.
-Vamos, desayuno guapo – hablo Sharon animadamente sacando al pelirrojo de sus pensamientos, dejando un solo plato de panqueques sobre la mesa tapando la foto que contemplaba, acompañándolo con un café negro.
- No tienes que molestarte – dijo Lavi, con una pizca de incomodidad. Sharon sonrió.
- Ya lo hice ¡Come! – dicho esto, Lavi dudo pero se sentó gustoso sobre la mesa. Sharon se sentó junto a él.
¡Oh, genial! ¡Me muero de hambre!
El pelirrojo comenzó a comer con alegría, lo cierto era que olía y estaba delicioso - Estoy enamorada de el – susurro Harold de la nada. Lavi paro automáticamente de alimentarse y la observo confundido.
- ¿Eh? –
- Sobre, el chico de anoche… ¿Celoso? –
Lavi alzo la ceja - ¿Debería de estarlo? –
Sharon sonrió - Viste la foto ¿Cierto? -
Lavi siguió comiendo - Lo siento, no soy gay –
- No fue lo que vi anoche –
- Un borracho hace pendejadas, no fue mi intención enrollarme con tu novio. Lo siento –
- Entonces… ¿Solo lo usabas para tenerlo una noche? –
El joven de tez trigueña trago rápidamente - ¡El intentaba usarme a mí!…- un fugaz recuerdo regreso a su mente, bajo la mirada y volvió a subirla alborotando su larga cabellera -…Umm, olvidado. Quizá…fue algo mutuo –
- La curiosidad mato al heterosexual, Lavi – dijo Sharon sin querer meterse en su vida personal, mirando fijamente el dorado anillo que gritaba desde su dedo anular - Me haces sentir decepcionada. Esperaba más de ti –
- ¿Eh? ¿Disculpa? – dijo, bebiendo su café pero sin dejar de ver a su anfitriona.
- No tienes idea de con cuantos tíos he tenido esta maldita conversación a sus espaldas y de cuantos me he decepcionado –
- ¿Permites que tu novio te ponga el cuerno? – Concluyo.
Sharon sonrió con tristeza - Puedes sentirte afortunado, no es mi novio. Lo amo y le quiero…pero él no me ve con los mismos ojos con los que yo lo veo ¿Entiendes? – Lavi no respondió, solo siguió escuchándola. Sharon bajo la mirada y se deslizo el cabello del rostro por atrás de sus orejas dejando a la luz unos grandes aretes brillantes y extravagantes - No importa en realidad, quiero que él sea feliz, porque le quiero y no soy la persona que puede salvarlo – Levanto el rostro y le sonrió al pelirrojo - No te imaginas lo que daría por no tener que volver a verlo –
Lavi soltó una pequeña risa - Lo que dices no tiene ni una pizca de sentido –
- ¿Volverás a visitar el bar? –
- ¿Me quieres ahí otra vez? –
-Dejando de lado mi interés personal ¡Me has dejado asquerosamente rica en una noche!-
Lavi bajo la mirada y comenzó a jugar con el tenedor - Quizá sí, quizá no. Ponerme ebrio hasta el culo en un bar gay mientras me animo a tener sexo con un chico… no es mi pasatiempo favorito ¿Sabes? – En ese instante el pelirrojo iba a cortar otro pedazo de sus panqueques, pero Sharon se puso de pie y levanto el desayuno sin terminar de Lavi de la mesa, dirigiéndose a la cocina. Lavi se quedó sin habla.
- Terminaste ¿Verdad? Te llevare a casa –
-… ¿A casa?…- pregunto tristemente, entonces observo su mano izquierda y el brillante anillo que había en el -…eh, gracias –

FLASH BACK
Había mucho frio, llovía fuertemente y rayos adornaban la oscuridad de la noche. Podría ser uno de los barrios más caros y elegantes del estado, pero nada se podía hacer con la furia de la naturaleza. En una de aquellas acogedoras casas, cierto pelirrojo sacaba la ropa del armario con todo y sus ganchos.
- ¡Lavi, Espera! ¡No puedes hacer esto! ¡Tenemos que hablar! – el pelirrojo arrojo la ropa sobre la cama y las envolvió con las sabanas de esta.
- No – respondió indiferente.
- Déjame explicarte – Lavi cargo todas las mantas y salió de la habitación haciéndose oídos sordos- ¡Espera! ¡¿Qué haces con mi ropa?!…– Pregunto la mujer detrás de él siguiéndolo hasta las escaleras, él no le daba la cara y bajaba rápidamente en ellas - ¡Solo fue una vez! ¡Sé que eso es lo que dice la gente siempre! ¡Sé que siempre se dice! ¡No sé cómo paso! ¡No sé en qué pensaba! ¡Él estaba allí y-!
Lavi llego al final de la escalera y la miro lleno de furia- ¡¿Te acostaste con mi hermano y dices: "Él estaba allí"?! - Camino hacia la puerta dejando a su mujer en el pie de la escalera, abrió la puerta fuertemente y arrojo toda la ropa y sabanas de la cama sobre las mojadas escaleras de la entrada ante la tormenta de afuera que no cesaba - Vete –
- No –
- Vete –
- No. No me iré – Se escuchó un trueno.
- ¡VETE DE MI CASA AHORA MISMO! –
- Debemos hablar de esto - la mujer se agacho y se sujetó del barandal de la escalera, Lavi se alejó de la puerta y comenzó a caminar hacia ella quien no dejaba de señalarlo con el dedo - No me iré ¡Nosotros no bajamos los brazos! – Lavi ya estaba frente a ella -Debemos hablar…- Lavi tomo fuertemente su brazo y comenzó a empujarla.
- Vete –
- ¿Qué haces? ¡Lavi! ¡No! – La puerta se cerró. Lavi comenzó a respirar bocanadas de aire mientras sujetaba la puerta, mientras que en el otro lado de ella se encontraba su esposa, quien no paraba de llorar, igualmente tocando la puerta con las manos rogando por volver a entrar - Por favor, Lavi…Por favor -…los rayos continuaban afuera iluminando las frías y abandonadas calles… -Por favor –…el pelirrojo miraba con repudio la puerta y daba vueltas sobre su propio eje con frustración -…Por favor… – sollozaba la mujer -…Por favor… – Lavi miro la manija de la puerta, con lentitud la tomo y abrió la puerta revelando a la bella mujer de largos cabellos verdosos, mojada…completamente mojada, con los brazos levantados donde antes se encontraba tocando la puerta - ¡Lo siento! - Se disculpó sin detener su llanto - ¡Lo siento! – Se acercó a su marido sin bajar los brazos, recostando su barbilla sobre su hombro - ¡Debes darme una oportunidad…de demostrarte lo arrepentida que estoy! – Lavi puso suavemente su brazo por atrás de la pequeña y húmeda espalda, ella por su parte enredo sus brazos alrededor del cuello del mayor -…Lo siento… - susurro con suavidad intentando ahogar sus sollozos, el pelirrojo bajo la mirada con tristeza y cuando ella intento tocar su rostro la alejo - ¿Estas bien? -
- Si – le dio la espalda y cerró la puerta. Miro al suelo mientras la chica lo contemplaba, suspiro y se pasó los dedos entre su rojiza melena. Levanto la mirada y la miro seriamente - Me iré yo, buscare mi ropa por la mañana –
- No, no, no. Podemos sobrevivir a esto – se echó el verdoso y húmedo cabello hacia atrás - Lavi, ¡Podemos hacerlo! –Su esposo no la miraba, ella sonrió - ¡Somos…somos Lenalee y Lavi! –
El pelirrojo la miro pero rápidamente desvió la vista hacia otro lado – No puedo siquiera mirarte. Te miro y me da nauseas. Solo…- Se dio media vuelta mirando la puerta, suspiro y volvió a mirarla mientras negaba lentamente con la cabeza - Ya no somos más Lavi y Lenalee… ya no más… -
Lenalee lo miro impactada, intentando ser fuerte - Si te vas… si te vas, no podremos pasarlo… – Lavi le dio la espalda y miro al cielo - ¡Si te vas… no tendremos una oportunidad! ¡No tendremos una oportunidad! –Lavi volvió a mirarla en silencio mientras intentaba no dejar de respirar. Dio media vuelta, tomo la manija…- Si te vas… si lo haces…- … y salió, azotando la puerta.
FIN FLASH BACK

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