domingo, 18 de agosto de 2013

Chapter 18: Ya no mientas, Parte 1

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Allen.

Esa horrible noche, está impregnada en mi cabeza como una molesta astilla impregnada en el pulgar. Mamá no dejaba de llorar, Richard estaba tirado en el suelo…y el teléfono no dejaba de sonar. Yo estaba sentado al lado del moribundo borracho, vestido de rojo, con los ojitos llenos de lágrimas y las manos ensangrentadas.
Crecí, pasó el tiempo y crecí. Mamá ya no estaba conmigo. ¿A dónde se fue? No tengo ni la menor idea de lo que le ocurrió, pero para cuando lo note le dejaba flores todos los domingos en el panteón. 
No logro recordar que paso después de que viera mis manos llenas de sangre aquella noche, intento buscar en cada rincón de mis recuerdos pero solo me pierdo en un laberinto lleno de tormentas y agonía.     
¿Realmente quería recordar? ¿Había en mi pasado algo mejor que el presente? Solo conocía la simpleza de un hogar pobre, así como el olor y los golpes salvajes de un borracho.
Cumplí 17 años. Salía con muchas chicas a la vez pero era solo una fachada, una forma de sentirme seguro. Tenía sexo con ellas, pero no me sentía bien, no lo disfrutaba, no me sentía feliz…no me sentía yo mismo. Me sentía enfermo, repulsivo, solo. Veía a los chicos y deseaba tocarlos al igual a como tocaba a las chicas, incluso más. Había sentimientos dentro de mí que no lograba comprender y me aterraba la idea de compartirlos con alguien más. Me aterraba la idea de que supiesen mi secreto y el sentir que sus miradas me juzgaban y me condenaban.
-La comunidad lesbiana, gay, bisexual y personas transgénero (LGBT) realizaron una marcha por todo el periférico de la ciudad exigiendo el respeto de sus derechos- Anunciaban de vez en cuando los medios, pero la gente solo abría la boca para decir lo mismo.
-Qué tontería, deberían meterlos a todos en una hoguera para calcinarlos-
-Es una abominación-
-Qué asco-
-Recibirán la furia de Dios-
-Se irán todos al infierno-
Todo el mundo opinaba lo mismo, que era pecado. Pero… ¿Qué se puede hacer cuando eres defectuoso a comparación del resto? ¿Qué puedes hacer, si solo tiemblas de miedo al pensar que te iras al infierno tarde o temprano?
Cumplí 18 años. Me desmaye en la escuela, no pude respirar y el pecho me apretaba con mucha fuerza. Fui llevado al hospital y me realizaron muchos estudios; tenía problemas cardiacos y era posible que se me desarrollara cáncer (Lo cual, para variar, es poco común), y al parecer, había sido hereditario de mi madre. Preguntaron por mi tutor pero no di ningún nombre así que cargaron los gastos a mi cuenta estudiantil donde no tenía ni un solo centavo. Mantuve todo en secreto de Richard y trabajaba horas extras para pagar la cuenta del hospital sin que Richard sospechara.
El doctor también me dio una receta con medicinas escrita en ella, de donde solo compre las más baratas; también dijo que podría vivir unos 8 o 9 años más sin tratamiento, aunque como es lógico de suponerse, gradualmente mi salud deterioraría, pero que si quería una vida larga necesitaría un trasplante de corazón y someterme a quimioterapia. ¿Qué si lo intente? ¿Oh, por lo menos lo considere? Claro que no. Había demasiadas personas esperando un trasplante y mi sangre era rara, lo que me dificultaba más a tener una mínima oportunidad. Además ¿Con que dinero? Pero el medico en verdad se preocupaba por mi e insistió hasta que me termine inscribiendo a la lista de espera para trasplante de corazón. Nunca regrese ni volví a verlo después de eso.      
Estaba seguro que quizá, era obra de Dios el que me pasara todo eso. Que mi madre no estuviese a mi lado, que mi padre me odiara, mi corazón débil y con un posible cáncer a futuro. Todo era un castigo del ser divino, del todo poderoso; porque desear a otro hombre era una abominación.
Richard siempre traía a un chico al departamento, se la pasaban fumando, bebiendo y mirando el futbol. Era un tipo atractivo. Su cabello era rubio, de vez en cuando usaba gafas oscuras para cubrir sus ojos gríseos iguales a los míos, era alto, de tez blanca, con brazos fuertes adornados con un par de tatuajes, y manos grandes. Su nombre era Marco.
A pesar de los insultos de Richard o de sus golpes hacia mí, tan solo verlo alegraba mi día. Incluso el día en el que decidí dejar la escuela para ahorrar dinero. Recuerdo el rostro de Richard cuando lo discutí con él, era feliz y grito en jubilo.
-¡Al fin algo bueno! ¡Más dinero para alcohol! ¡Eres un imbécil, nunca debiste entrar a la preparatoria en primer lugar!-   
Fue entonces que sorpresivamente sucedió. Todavía lo recuerdo. Era ya muy tarde y Richard se quedó dormido frente al televisor, Marco subió las escaleras, camino por el pasillo y abrió la puerta de mi habitación. Yo estaba dormido en mi cama, cuando sentí algo pesado sobre mí. Abrí los ojos y vi su bello rostro muy cerca del mío. Mi corazón palpitaba a mil por hora, mi rostro se enrojecía y mi cuerpo no sentía más que cosquillas. Fue entonces que beso mis labios.
No dijo nada, no pregunto nada ni le importo mi opinión. Para cuando me di cuenta estaba desnudo debajo de mis frazadas, con el cuerpo adolorido y lágrimas bañando mi rostro.       
Desde entonces, siempre que Richard se dormía o no estaba en casa, Marco llegaba a verme y a revolver mis gastadas sabanas lo quisiese o no. Me mantuve callado. De alguna manera eso me hacía feliz y aliviaba mi dolor, así que deje de salir con chicas y me entregaba únicamente a los brazos de Marco. Al igual que Richard cuando estaba sobrio, de vez en cuando decía que me quería y me abrazaba como si fuese a protegerme de cualquier cosa. Aunque, claro, eso jamás paso. Richard encontró los papeles donde me habían diagnosticado cáncer y fallas cardiacas y me golpeo frente a Marco quien no dijo ni una sola palabra. Ese día sus golpes fueron tan fuertes, que me desmaye.
Era un completo estúpido, estaba ciego. Me sentía tan feliz, tan bendecido, tan enamorado. Creía que Marco tenía relaciones conmigo porque me quería, creía que me besaba porque sentía algo especial por mí, creía que tomaba mi mano y me abrazaba porque yo era especial. Dejo de importarme irme al infierno, si podía recibir tal felicidad.
Paso el tiempo. Era de madrugada, estaba por cumplir mis 19 años y Marco me besaba sobre la cama, cuando Richard abrió la puerta de golpe. Marco me empujo y abofeteo mi mejilla, escupió en el piso y se limpió la boca con una horripilante cara llena de repulsión mientas le mentía a Richard, diciéndole que yo le había pedido que subiera a mi habitación para que me ayudara con algo, pero que al final solo había intentado seducirlo.
Yo negaba con la cabeza, mudo y con los ojos llorosos. Richard se levantó la camisa y comenzó  a quitarse el cinturón para tomarlo de las dos puntas. Marco se quedó parado en la puerta con una sonrisa burlona, mientras Richard me veía con asco golpeando mi cuerpo igual que a una fiera gritándome que era un cerdo asqueroso.
Después de eso, no pude moverme de tanto dolor, Marco jamás regreso y Richard no volvió a traer a nadie a casa. A pesar de sus duras palabras, Richard nunca considero echarme a la calle; después de todo era yo quien pagaba la renta, los servicios y su alcohol. Aunque siempre buscaba un pretexto para intentar provocarme.
Lo entendí todo. Si toda mi felicidad se desmorono fue porque no era más que falsedad.
El amor es una fantasía. El amor es una mentira ¡El amor no existe! Es solo un consuelo irreal en un mundo lleno de dolor.
Si mi madre me hubiese amado, nunca me hubiese dejado solo ni hubiese puesto una pesada enfermedad sobre mis hombros. Si Richard me amara, nunca me hubiera puesto una mano encima. Si Marco me hubiese amado, no me hubiera violado desde un principio ni me hubiese traicionado después de haber cautivado mi corazón.
El pequeño chico de mirada grisea parpadeo liberando una amarga lágrima. El aire revoloteaba su blanca melena y su mirada estaba fija en la autopista, que estaba aproximadamente a 8 metros desde donde Allen se sostenía con sus temblorosos, amoratados y delgados brazos. En el suelo, había una concurrida autopista de alta velocidad. Solo tenía que soltarse.  
¡El amor no ha hecho nada por mí! ¡El amor me golpeo! ¡Me violo! ¡Me trato como un animal! ¡Me hizo sentir inútil! ¡Me contagio!

 ¡ME HIZO SENTIR QUE NO VALGO NADA!... ¡ME ENFERMA!      

viernes, 16 de agosto de 2013

Chapter 17: Desatando emociones, Parte 3

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Allen.
· NORMAL: Relato en sí.

Allen se encontraba demasiado aburrido, ya se había masturbado en el baño…no tenía nada que hacer, por lo que opto por quedarse en su nuevo "hogar". Él prefirió llamarlo "Motel sin garantía". Las horas pasaron en absoluto silencio, en la televisión no había nada más que basura… y sin darse cuenta, cayo prisionero en los brazos de Morfeo.
…-¡Ahh!...nnn…Ohh…- el chico de blanca melena gemía aferrándose a la espalda del hombre que se encontraba en su interior, quien no se detenía con el vaivén que hacia estremecer al menor hasta la locura. Allen atraía al hombre de tez trigueña hacia el con sus blancas manos, las cuales no podían evitar revolver la melena del sujeto ante el éxtasis del momento.
Las embestidas comenzaron a hacerse más salvajes y los gemidos y suspiros eran todo lo que retumbaban en los oídos del albino. Pero pese a lo mucho que lo estaba disfrutando…estaba sumamente confundido…
¿Cómo llegue aquí?... ¿Quién es este sujeto?
Allen intento apartar su desnudo y sudado cuerpo al de él hombre junto a él para ver su rostro, pero como si este quisiera evitarlo lo abrazo con fuerza y comenzó a besarle la melena blanca sin detener el ritmo de sus caderas en la penetración del menor. Allen, entre los gemidos, suspiros y caricias que no dejaban de acosar su cuerpo, intento mirar a su alrededor por encima del hombro del sujeto que no dejaba de poseerlo…pero no vio más que obscuridad, el único punto con luz era donde se encontraba recostado con el hombre desconocido sobre él en el frío suelo.
¡Ahh! nn…Ohh ahhh… ¡AHH! – las estocadas continuaban como si nunca fuesen a tener fin, volviéndose a cada segundo que transcurría más fuertes y profundas. La sangre hervía y el corazón de Allen latía a mil por hora. Ante el placer, el éxtasis y la locura; el menor se corrió enterrando las uñas en la carne, rasguñando la espalda del misterioso sujeto quien ante esto solo cerró los ojos ante el dolor para después embozar una sonrisa cansada y calidad, bajar su rostro y besar tiernamente el cuello y los labios rosados del menor…y fue entonces, que Allen Walker vio el rostro de Bookman Lavi frente a él; mirándolo con mucho amor.
Allen abrió los ojos en grande despertándose de golpe, miro aturdido a su alrededor y noto que se había quedado dormido en el sofá -…Wow, ¿Qué demonios fue eso?-
¿Un sueño?... ¿Porque con él?...

FLASH BACK
-Tu enfermedad no me importa-
Allen bufo-Mj-y comenzó a alejarse mientras era seguido por el mayor.
-Se mi amante-
-Cállate-
-¡¿Por qué?! ¡¿Qué tiene de malo que sienta algo por ti?!-
Allen apretó los dientes apresurando su caminar-¡Porque tú…! ¡Tú eres un sueño! ¡Eres perfecto para mí!-
-¡¿Que te detiene entonces?!-
Allen cayo en la frustración y se dio media vuelta para gritarle -¡NO QUIERO ENAMORARME DE TI!-
Lavi lo miro sorprendido -…Allen-
-¡Si permanezco cerca de ti, terminare enamorándome perdidamente de ti! ¡No quiero eso, no quiero ser como los demás! ¡No quiero depender de alguien más para obtener un poco de felicidad!- las lágrimas comenzaron a bañar la carita del albino dejando helado al mayor-¡Voy a morirme! ¡Quiero gozar mi vida, emborracharme, hacer estupideces y tener sexo! ¡No llorar por un estúpido amor que no valdrá la pena a la larga! ¡Así que aléjate de mí y confórmate con lo que sucedió! ¡Porque jamás volverá a suceder!-
FIN FLASH BACK

Allen subió la pierna en el sofá y bajo la mirada hundiendo su rostro sobre su rodilla.
Soy tan patético…pensar que le dije todo eso.
Ha pasado casi ya dos semanas desde entonces y no logro quitármelo de la cabeza. ¿Qué caso tiene seguir pensando en él?...No es como si hubiese cambiado de opinión.
Pero…Dios, estoy tan confundido…
Fue un acto reflejo, pero Allen bajo la mirada hacia el pequeño Allen, quien nuevamente apuntaba al cielo.
Esto es una broma… ¿Verdad? No pienso jalármela dos veces…
El perezoso hombre opto por tomar un baño de agua fría, se vistió adecuadamente, tomo la llave que Tikky Mikk le había dejado y salió del apartamento. Ya eran las 7:15 PM y tenía planeado ir al bar de Sharon tal como le había dicho pero sentía que era demasiado temprano.
¿Qué debería hacer? ¿Debería buscar trabajo…justo ahora?...No, quizá debí hacer eso primero antes de quedarme dormido toda la tarde en el departamento. Es una verdadera molestia rondar por todos lados de nuevo para conseguir algo de dinero y todo para que Richard no me encuentre durante mis turnos, si es que le importaba por lo menos un poco como para hacerlo levantarse de su cómodo sofá y poner a su trasero a trabajar y buscarme un poco…oh por lo menos caminar hasta la esquina para buscarme en la tienda…después de todo, sin mí, ya no tendría a quien mandar a buscar su alcohol y sus cigarrillos.
Pffff, ¿A quién engaño? Probablemente ni ha notado mi ausencia.
-¿Disculpe?- Fue entonces que el albino detuvo su andar saliendo de sus pensamientos y miro hacia atrás para ver de dónde provenía la inocente voz.
-¿Eh?- Sin darse cuenta de igual forma había caminado hacia el bar de Sharon, solo estaba a unas cuadras de él.
-Disculpe ¿Su nombre es Allen Walker?- Allen miro a la joven frente a él, era alta, de cabello largo y verdoso al igual que sus ojos, vestía finamente sin poder evitar disimular un vientre un poco crecido.
-…Lo siento, ¿La conozco?-
La chica sonrió y negó con la cabeza -Me temo que no, mi nombre es Lenalee Lee- Respondió extendiéndole la mano, la cual el albino no dudo en estrecharle cortésmente.
-Encantado…aunque, al parecer ya conoce mi nombre, señorita… oh ¿Señora?- murmuró lo último con ternura al notar un bello anillo en su dedo anular. Lenalee se sonrojo y aparto su mano a la del hombre.
-Lamento si lo he sorprendido-
Allen alzo la ceja un tanto sorprendido -¿Por qué sabe mí nombre?- Lenalee solo sonrió con ternura.
-Digamos que tenemos algo en común. ¿Podría dedicarme unos minutos?-
Eso significa, que ella estaba esperándome ¿Verdad?...
Allen dudo, le parecía algo extraño e inclusive misterioso. Pero luego le invadió un pensamiento un tanto machista…
¿Qué podía hacer una mujer embarazada contra mí?...aunque, si de la nada me saltaran dos tipos ya sería otro tema.
Allen sonrió nervioso -Por supuesto, no hay prisa-
Lenalee también sonrió -Excelente- y se acercó a una banca cercana donde tomo dos vasos térmicos sencillos de plástico, extendiéndole uno al albino.
-¿Eh?-
-¿Café?- pregunto amablemente, el menor lo tomo con cuidado intentando no quemarse.
-Gracias-
-Sentémonos aquí- dijo mientras se sentaba sobre la banca seguidamente de Allen.
-Está bien- respondió sin protestar. Lenalee bebió un sorbo de su café mientras Allen la observaba con detalle, esperando a su vez respuestas al comportamiento inusual de la chica.
Seguro que es rica, es muy guapa…
Lenalee dirigió su mirada al apuesto de Allen mirándolo con seriedad -Bueno… me temo que seré directa- Allen seguía mirándola confundido- Le suplico que no vuelva a acercarse a Bookman Lavi-
-¿Eh?- Su corazón se detuvo por un instante, lo menos que esperaba el menor que saliera de los labios de esa chica, era el nombre de ese sujeto que lo acosaba inclusive en sus sueños. Y más que eso, el hombre a quien el mismo se había prohibido inclusive tener dentro de su mente, sin mucho éxito. Después de todo, la última vez que se vieron las cosas no habían terminado de la mejor forma.
-Usted es gay ¿No es así?- pregunto con una cara acusadora -Lavi es el hijo y futuro heredero de Dick Bookman, un gran empresario y tu simple existencia y forma de vida son un gran estorbo para el futuro brillante que espera por Lavi- Lenalee se puso de pie frente al albino quien no le quitaba la mirada de encima -Si por culpa de las prácticas enfermizas que realizas, Lavi fuese sorprendido por la prensa, se formaría un gran escándalo que mancharía el orgullo de los Bookman. Por lo tanto, me temo que si se niega, me veré forzada a tomar medidas- La mujer miraba al menor de forma decisiva, era como la típica escena de una madre pidiendo a las malas influencias alejarse de su atesorado hijo pequeño. Allen bajo la mirada con una sonrisa.
-Muy interesante argumento, señorita Lee- volvió a subir la mirada con un gesto un tanto molesto -Pero me temo que Bookman Lavi ya es un adulto, por lo tanto él es quien decide que hacer o no con su vida, incluyendo las personas con las que él se relaciona. Y en lo que respecta a mí, usted no es nadie para prohibirme nada- Allen se puso de pie -Me temo que no ha sido un placer, con permiso- justo cuando estaba a punto de alejarse Lenalee lo sujeto fuertemente del brazo evitando que se marchara.
-¡Espera! Quizá no, ¿Pero qué tal mi dinero? ¿Cuánto quieres?- Allen sin darse la vuelta la miro calmadamente de reojo, sin expresar algún gesto en especialy en completo silencio. Lenalee sonrió -No seas tímido, necesitas el dinero ¿No es verdad? ¡Puedo hacerte un cheque ahora mismo! Te he investigado a fondo. Eres pobre, hijo de un alcohólico que no hace más que buscar amantes, tu madre se suicidó, tienes una enfermedad cardíaca de lento desarrollo, incurable, que a la larga te hará necesitar un trasplante de corazón, sin mencionar el cáncer que tienes sobre ese mismo órgano. Qué vida más desafortunada ¿Verdad?-
Allen dio la media vuelta para tenerla cara a cara -¿Puedo saber…quién se cree para investigar sobre mí tan deliberadamente y más que nada, hablarme de esa manera?-
Lenalee apretó la mirada -¡La esposa de Bookman Lavi!- Allen abrió un poco los ojos ante la sorpresa pero después soltó una pequeña risa al notar como algunos cuantos detalles de los cuales se había enterado por mera casualidad comenzaban a tener sentido poco a poco.
-Mj…Ya veo, usted es la mujer que se acostó con el hermano del señorito Bookman Lavi-
La bomba cayo en el terreno de Lenalee, quien miraba al hombre frente a ella con total indignación y asombro -¿Cómo es que…sabes tú eso?-
-Mj, ¿Termino el lenguaje formal?-
-¡¿Qué es lo que te ha dicho Lavi?!- respondió duramente mirándolo con enfado.
Allen se puso una mano en los bolsillos sin soltar el café que le había regalado la mujer -Para su tranquilidad, él y yo no tenemos una relación en la que intercambiemos información personal. Al menos, no a propósito-
-Entonces… ¿Cómo es que-?...- no termino la oración, confundida.
Allen miro hacia arriba, intentando recordar -Suman Dark ¿Verdad?...Llego a un bar que frecuento buscando a tu marido y los dos pelearon de forma verdaderamente agresiva, cuando le pedí a Bookman una explicación él me dijo sobre la traición que hizo su hermano con…al parecer, usted- Allen dirigió la mirada hacia la mujer quien lo observaba con frustración -Por lo que noto, ya estaba enterada del conflicto…señora de Bookman-
Lenalee apretó los puños -¡Eso a ti no te concierne!-
-Me concierne si usted viene a amenazarme y a chantajearme de esta manera- respondió con calma escondiendo sus verdaderos sentimientos.
-¡Te lo pido de nuevo, aléjate de él! ¡No destruyas nuestro hogar!-
El rostro de Allen embozo una sonrisa -Mj, ¿Destruirlo más de lo que ya está? Yo no he forzado nada. Bookman es sano, inteligente, capaz de elegir lo que quiere sin que su traicionera esposa se intervenga-
Los ojos de la chica se humedecieron y su frente de arrugo -¡Habla, piensa todo lo que quieras! ¡De igual forma, me das lástima!- Allen bufo ante sus palabras y se acercó a ella, tan cerca, que susurro muy cerca de su oído.
-Ser homofóbico es tan ridículo como odiar a los zurdos porque escriben con la izquierda. E igual de idiota pretender enderezarlos- Lenalee no dijo nada, simplemente se congelo ante la acción del albino -No todo lo que ve, es todo lo que soy- Lenalee volvió a apretar su mirada y se tocó el vientre mientras daba unos pasos hacia atrás con tal de alejarse del sujeto.
-Lo has notado ¿Verdad? ¡Estoy embarazada! ¡Tengo 14 semanas y Lavi quiere a este bebe! ¡Lavi quiere una familia! ¡ES ALGO QUE TÚ NO PUEDES DARLE! ¡ASÍ QUE ALEJATE DE ÉL!- La mirada de Allen era fría y serena, pero por dentro estaba muy confundido, porque su corazón no quería hacer nada más que gritar. Extendió su brazo izquierdo hacia la mujer, devolviéndole el regalo.
-Gracias por el café, pero no gracias-
Ella le esquivo la mirada -¡Quédatelo!- Allen permaneció de pie en silencio durante un par de segundos mirando a la frustrada mujer, observo su teléfono para confirmar la hora y le dio una última mirada a la mujer quien solo permanecía en silencio.
-Al parecer ya no tiene más que decirme, entonces me retiro. Se hace tarde y francamente no deseo pasar más tiempo con usted-
Lenalee abrió los ojos en grande -¿Tarde? ¿Qué hora es?- pregunto de forma casi posesiva pero educada al recordar que le había prometido a Suman no regresar muy tarde a casa. Allen apretó un poco la mirada ante el comportamiento hipócrita de la joven.
-¿Me ves cara de reloj?-
-Si- respondió sin importarle mucho el menor, pues en su mente solo había absurdas preocupaciones. Allen se acercó a un basurero y tiro el vaso térmico lleno de café a la basura, para después mirar a Lenalee con desprecio.
-Pues yo te veo cara de perra y no te pregunto a cuanto la hora- Lenalee se quedó en silencio, completamente muda y con los ojos completamente abiertos ante la sorpresa. Nunca en su vida alguien la había ofendido con tales palabras. -Con permiso- murmuró el albino siguiendo su camino sin mirar hacia atrás, dejando a la mujer completamente sola en estado de shock. Mas para cuando lo noto, una lagrima de tristeza mojo su pálida mejilla.
Pensar que al principio era tan amable, me siento mal por haberla sobre estimado desde el comienzo…
¡¿Cómo pueden existir mujeres que por dentro sean tan feas?!Bookman Lavi… ¡¿Cómo pudiste casarte con alguien como ella?!
Santo Cielo… ¡¿Qué puedo hacer?!... ¡¿Qué hago ahora?!...
¡Quiero verte!pero… ¡¿Por qué?!

Chapter 16: Desatando emociones, Parte 2

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Allen.
· NORMAL: Relato en sí.
· NEGRITA CURSIVA: Llamada telefónica.

LABORATORIO DE ANALISIS CLINICOS
Era temprano por la mañana y un hombre de negra melena y barba sin afeitar, vestido de pobres harapos abría las puertas del lugar liberando el aire acondicionado. Miro a su alrededor encontrándose con la mirada de muchas personas cansadas y enfermas mientras el sostenía con nerviosismo una bolsa negra a un costado suyo.
-Buenos días- dijo acercándose al mostrador.
Una chica rubia alzo la mirada-Buenos días ¿En qué puedo ayudarle?-
-Tengo una cita. Vengo a realizarme unos estudios-
La chica abrió los ojos con sorpresa y busco en su agenda-¿La cita de las 8:30? ¿Richard Walker?-
-Sí, soy yo-
-Muy bien, le hare unas pequeñas preguntas ¿Esta bien?-
-Si- Asintió nervioso e inseguro.
-¿Ha venido en ayunas, señor?- pregunto con amabilidad
-Si-
-¿Ha traído las muestras de orina y heces?- dijo, señalando una bandeja en su escritorio.
El hombre se sonrojo -He…si- De su bolsa negra saco dos pequeños frascos que deposito en el escritorio de la chica.
-¿Trae consigo las indicaciones médicas de su doctor?-
-Sí, las tengo conmigo-
-¿Esta sobrio?-
Las palabras retumbaron en sus oídos, hasta que pudo contestar apenado-Si…señorita-
La chica sonrió y se levando de su asiento -Muy bien, acompáñeme por favor- dicho esto introdujo al hombre mayor a una habitación donde le saco unas muestras de sangre y finalmente lo llevo al baño-Haga favor de desvestirse y colocarse la bata-…

DEPARTAMENTO DE ALLEN – 9:40 AM
El chico de cabellos blancos abrió cuidadosamente la puerta sintiendo un gran retortijón en su estómago ante el miedo a ser agredido de nuevo. Intento hacer el menor ruido posible y se introdujo a hurtadillas en su "hogar", hasta que concluyo su hipótesis…-…Richard no está aquí- fue a su habitación y saco toda su ropa (No es como si tuviese mucha) guardándola en una mochila, sus medicinas y cosas personales como fotografías también. Levanto su triste y viejo colchón y de él saco un sobre con dinero en su interior.
Ni porque me he abstenido conseguí suficiente, maldición.
Bajo por las escaleras con sus cosas y del bolsillo trasero saco su teléfono celular, busco en sus mensajes entre los números no registrados (Chicos que querían volver a verlo, una relación formal o algo, obteniendo el cero por ciento de éxito).
-¿Hola?-respondió una voz.
Allen puso voz alegre -¿Qué tal…?…Umm-
¡Maldición! ¡¿Cuál era su nombre?!
-¿Allen?- pregunto la voz.
Allen puso voz feliz y nerviosa-¡Sí! ¡Soy yo! ¡Allen!-
La voz soltó una risa -¡Viejo! ¡Tanto tiempo!-
-Necesito pedirte un favor-
Se escuchó un suspiro quejoso -Oh cielos, eres un interesado-
Allen alzo la ceja seriamente-¿Puedes ayudarme?-
La voz sonó amable-¿Qué quieres, cielo?-
-Necesito un lugar para vivir temporalmente- respondió dirigiéndose al refrigerador donde tomo una cerveza.
-¿Por qué no vas a un hotel?-
-No tengo dinero…- dio un pequeño trago disfrutando del sabor y luego murmuro lujurioso -Además, no me gusta dormir solito ¿Sabes?-
La voz soltó un pequeño grito de enojo-¡Porque no llamaste antes! Mi casa está repleta ahora cariño. Lo siento, pero no puedo ¡Tendrá que ser para la otra!-
El albino apretó el ceño -Tsk… ¿No conoces a alguien?-
-Tengo un amigo, es mayor pero sin duda tendrá compasión de ti-
-¿Enserio? Excelente- dijo con alegría después de beber un gran trago de su bebida.
-Te advierto que no tendrás posada gratis Alecito- murmuro con perversión.
-Mj, tratándose de ti no podía esperar menos de tus amigos-
-Te mandare la dirección en un mensaje ¿De acuerdo?-
-Está bien. Gracias- respondió terminándose su cerveza barata.
-Hey, ¿Cuándo vendrás a visitarme?-
tan molesto…
-¿Debería?- contesto con molestia.
-Te extraño-
-Estoy colgando- dicho eso colgó. Allen tiro la lata y miro a su alrededor con algo de nostalgia así como de rabia. Sería la última vez que estaría en ese lugar. No estaba completamente seguro sobre lo qué sucedería con él en un futuro, pero tenía que ser algo mejor que ser pateado como un animal. Miro la fotografía colgada al fondo del departamento, tomo la perilla de la puerta y antes de salir con cierto temor de toparse a su predecesor en el camino, susurro-Adiós mamá-

ALGUN LUGAR DONDE ALLEN SE HA METIDO – 11:26 AM
El albino observo su teléfono donde su antiguo compañero sexual le había mandado la dirección donde podría conseguir un lugar para vivir temporalmente, pero por más que miraba su teléfono y su alrededor, mas confundido se sentía. En especial porque ya llevaba un buen rato dando vueltas sin éxito.
-Oh…cielos ¿Me he perdido?- murmuro mirando de un lado al otro.
-Disculpa- se escuchó una agradable voz detrás de él, quien de inmediato dio media vuelta encontrándose con un apuesto hombre de tez morena.
-¿Eh?-
-¿Necesitas algo?- Allen lo miro de pies a cabeza, era más alto que el, tenía el cabello un poco largo, desordenado y negro, una mirada sensual y una excelente proporción corporal.
El albino intento ignorarlo y miro a su alrededor-Bueno…busco una dirección pero creo que me he perdido-
-¿Puedo?- insistió el desconocido tomando sin preguntar el teléfono del pequeño, este se asustó al creer que se lo robaría pero segundos después lo devolvió -Ven conmigo, yo puedo llevarte- Allen lo miro confundido, pero no había nadie más así que decidió seguirlo llegando hasta un elegante edificio donde tomaron el elevador para llegar al noveno piso, una vez las puertas metálicas abiertas caminaron hasta detenerse frente a una puerta. El moreno y sensual desconocido saco unas llaves y la abrió para sorpresa del albino -Pasa-
-¿Eh?- lo miro, confundido.
El moreno alzo la ceja -Eres el amigo de Barry ¿Cierto?-
-¿Eh?…-
¿Quién es Barry?
El chico embozo una sonrisa-Mi nombre es Tikky Mikk, y por lo que tengo entendido mi departamento ha sido ofrecido por esa escoria-
Allen no se rio y lo miro con seriedad-Puedes negarte, después de todo soy un total desconocido para ti-
Tikky se recargo sobre la pared, muy cerca del menor-Mj, ¿Eres una mala persona, jovencito?-
Allen sonrió traviesamente-¿Quién sabe? Podría robarte la cartera-
-¿Cómo te llamas?-
-¿Eh?-
-¿Cuál es tu nombre?-
-Allen Walker-
El moreno sonrió y acaricio la pálida mejilla del menor -Mj, eres lindo…- Allen no respondió pero lo miro fijamente -Puedes pasar, ponte cómodo- Allen dejo de protestar y obedeció encontrándose con un hermoso lugar, no mejor que el departamento de Sharon pero sí bastante hogareño.
-Es bonito- susurro más para sí mismo que para su nuevo casero.
El moreno se recostó en la sala y encendió un cigarrillo -Soy maestro en una preparatoria vespertina, así que nunca me encontraras en las tardes. En la mesa deje tu llave y el baño esta al fondo en la tercera puerta a la izquierda para cuando lo necesites-
-Está bien- respondió escuchándolo.
-Puedes sentirte libre de dormir en el sofá…- hizo una breve pausa y observo al menor con gracia -Oh bien, entrar a mi habitación a escondidas- Allen cayo y únicamente lo observo-Mj, creí que te intimidaría un poco pero no vi ni un pequeño signo de vacilación en tu rostro-
-Mj, pongámonos serios…- susurro el albino acercándose al moreno hasta terminar sentado en sus piernas cara a cara, retirándole el cigarrillo de los labios y dejándolo reposar en el cenicero que descansaba sobre la mesa central de la sala -¿Qué tal si te pago la renta por adelantado?- dicho eso envolvió el moreno cuello con sus frágiles brazos y unió sus labios a los del hombre dejando a su lengua juguetear con la suya. Fue entonces que su cuerpo se estremeció y rompió el beso para soltar suspiros-Ahh…nnn…-
-Muy buena reacción- dijo con satisfacción el moreno al observar a ese angelical rostro mostrar gestos tan eróticos, soltó una sonrisa y continúo tocando la privada y sensible parte del menor por debajo del pantalón con más fuerza y rapidez.
-…Ohm…Ahh- suspiro el menor sosteniéndose de los hombros del menor y comenzando a mover sus caderas deseoso de más. Su cuerpo ardía, su mente se perdía, pero su corazón apenas si latía.
-Sera para la otra- murmuro el moreno poniéndose de pie abruptamente tirando al menor al suelo.
Al albino no le dolió, pero lo miraba confundido por la forma tan calmada en la que se arreglaba la ropa y tomaba su cigarrillo de nuevo-… ¿Eh?-
-¿Ya viste la hora? Llegare tarde-
Allen apretó el ceño -¡¿Enserio?!- Tikky sonrió y comenzó a alejarse del menor hasta llegar a la puerta, donde por detrás de ella había un portafolio y un sombrero que el hombre tomo antes de cerrar la puerta, no sin antes decir:
-Nos vemos pequeño-
Allen se quedó sentado en el suelo en silencio, podía escuchar como su casero sexual, Tikky Mikk, caminaba por el corredor hasta llegar al elevador. Cuando no pudo escucharlo más se levantó de golpe con los ojos húmedos y el ceño fruncido -¡¿Enserio?!-grito golpeando con su pie el suelo donde estaba parado y enfurruñado hasta el cielo. Le dio una pequeña miradita al pequeño Allen y suspiro decepcionado…
¿Dónde dijo que estaba el baño?

Chapter 15: Desatando emociones, Parte 1

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Allen.
· **CURSIVA**: Lo que piensa Sharon.
· NORMAL: Relato en sí.
· NEGRITA CURSIVA: Los personajes recuerdan diálogos.

Ya era de noche… ¿La hora? ¿Quién mierda sabe?
Llovía tan fuerte que pareciera que el cielo se fuese a caer y el viento era tan fuerte que te congelaba hasta los huesos. Fue entonces que de un lujoso apartamento sonó el timbre constantemente, de forma verdaderamente persistente.
Sharon camino perezosamente hacia la puerta mientras se amarraba la bata -¿Quién se atreve a venir fregar a esta hora?- Abre la puerta y encuentra a un pequeño niño, con la ropa húmeda, el cabello choreando y con sus manos y hombros tiritando del frio -¡Allen, cielo!- exclamo conmocionada al verlo así.
El menor tenía sus ojos nublados y la mirada baja -…Sharon…tengo frío- Una fugaz lagrima se resbalo de sus platinados ojos. Sharon lo tomo con cuidado del rostro para verlo mejor.
-¿Qué sucedió? Amor, tu carita…- murmuro al verla roja e hinchada
-… ¿Puedo…pasar?- dijo en susurro intentando que su voz no se quebrara
-Por supuesto que si- respondió su amiga con amabilidad mientras lo abrazaba pasando su brazo por sus hombros sin importarle la humedad del pequeño. Ella tomo asiento en el sofá esperando que el menor la siguiera pero este permaneció de pie -Allen… ¿Qué paso?-
El albino no pudo evitarlo y se quebró -Nhg…Estoy harto…de todo-
-¿Allen?- murmuro confundida al ver como el menor se encaminaba a la cocina -¿Tienes hambre? Yo puedo prepararte algo- el menor permaneció en silencio y se paró frente a la alacena y de un cajón tomo un cuchillo de carne -¿Qué estás haciendo?- pregunto Sharon intentando no malinterpretar las acciones del menor, pero para su desgracia se dio cuenta que no estaba malinterpretando nada, cuando el albino dirigió la cuchilla a su garganta -¡ALLEN, SUELTALO! ¡SUELTALO AHORA MISMO, BESTIA!-
El albino sonrió y continuo llorando intentando ahogar su voz -Ahh… ahh, ngh…-
-Allen…- murmuro suplicante su amiga intentando acercarse sigilosamente a la triste criatura pero este solo apretó con más fuerza el cuchillo.
Allen la miro con la vista cansada mientras de sus parpados continuaban brotando las lágrimas y su voz apenas si quería salir ante el llanto -Ngh…nhg ahh…ya no se…nhg…que más hacer ahh- solo una risa triste.
-Allen… esta no es la solución- murmuro suplicante.
-Lo se Nhg… ya lo sé…- sonrió -Ngh…Nunca…Nunca puedo suicidarme ngh…ahh, soy un cobarde…ngh… Sharon…yo…no tengo el valor para hacerlo…- dicho esto abrió por completo su mano derecha y el cuchillo cayó al suelo. Solo se escuchó el impacto que tuvo la cuchilla contra el suelo y la fuerte lluvia que no cesaba afuera. Allen bajo la mirada y aun con lágrimas en su rostro se apretó con fuerza el pecho izquierdo -Ahh…ngh, pero es tan difícil…ngh…seguir viviendo así…-
-Allen…- murmuro para después correr hacia el pequeño y abrazarlo con fuerza. Ambos flaquearon las piernas y cayeron suavemente al suelo sin romper la unión entre los dos.
-Ngh…Sharon…Ahh… ¿Por qué yo?…ngh- lloro el menor enterrando su carita en el pecho del travesti por varios minutos hasta que su respiración se calmó. Sharon solo acariciaba su cabello y lo apretaba para que este no se olvidase que no estaba solo. Soltó un suspiro ya calmada, pero fue entonces que sintió una cálida respiración en su cuello.
-Allen…basta- murmuro alejando al menor pero este insistió besando su mejilla y acariciando su cabello. Sharon miro su triste rostro, miro sus ojos quienes estaban a punto de echarse a llorar de nuevo.
-Por favor…- susurro el menor.
-Allen- murmuro mientras negaba la cabeza y ponía su mano en el pecho del albino indicándole que se alejara pero este solo la abrazo tumbándola en el suelo de la cocina. Allen se acercó y la beso en los labios mientras comenzaba a tocar las extremidades masculinas. Sharon no se movió, no lo detuvo ni le siguió la corriente. Dentro de su mente había una lucha interna. Quería detenerlo, pero le quería, más que a nada; aun si solo terminase siendo su consuelo.
Allen rompió el beso y apoyo su cabeza llena de vergüenza en el pecho de Sharon para llorar.
-¡Por favor!, nhg… solo por esta noche…ahh- las lágrimas volvieron a correr por esa pálida carita y la respiración volvió a agitarse-¡Ahh…ngh! ¡AHH!-
Sharon se reincorporo un poco y acaricio suavemente la blanca cabellera-Cariño-
-¡NGH…AHH! ¡AHH!-
**Crees que quieres morir… pero en realidad, solo quieres que te salven…**

WAIKIKI – BAR DISCO (CAFETERIA COMÚN POR LAS MAÑANAS) - 7:43 AM
-No tenías que venir a ayudarme a abrir, ni siquiera los empleados vienen tan temprano. No había problema si te quedabas a dormir otro rato, aunque debo admitir que gracias a ti ya casi terminamos- Comento Sharon mientras limpiaba las cafeteras. Allen sonrió mientras ocultaba las máquinas expendedoras de condones.
-Después de la escenita que te monte anoche es lo menos que puedo hacer para mostrarte mi gratitud-
Pensar que tuve que hacerle pasar toda esa horrible escena a Sharon…
Sharon lo miro desde la barra -¿Seguro que ya estás bien?-
Allen se acercó a ella -¿Aun tengo el ojo morado?- Sharon negó con la cabeza y el albino sonrió -Entonces estoy perfecto-
El travesti chasqueo la lengua-Estúpido mocoso- Allen soltó una pequeña risa y la miro con ternura.
- Vendré en la noche ¿Esta bien?-
Harold sonrió con tristeza -…está bien- Allen noto eso y suspiro.
-No pongas esa cara que así no te vez guapa-
Sharon se sobresaltó -¡Grosero!-
-Nos vemos princesa- susurro suavemente mientras se impulsaba en la barra y depositaba en la mejilla de la bartender un fugaz beso para después marcharse.

MANSION BOOKMAN – 2:42 PM
-Lavi ¿Qué haces aquí escondido?- pregunto el japonés al ver un bulto entre las sabanas de la cama.
-No estoy escondido, es mi habitación- respondió soñoliento.
-Es lo mismo- respondió arrebatándole las sabanas y tirándolo bruscamente al suelo. No solo eso. Además de él cayó al suelo su cenicero lleno de tabaco.
-¡¿Qué ocurre?! ¡¿Por qué te pones así?! ¡¿Y qué diablos haces aquí?! –pregunto malhumorado mientras se sobaba la cabeza. Kanda alzo la ceja.
-¿Fumando hasta en la cama?-
Lavi esquivo la mirada incriminatoria-¿Qué quieres?-
-Hablarte seriamente contigo, estúpido conejo, labios de cenicero-
Lavi lo miro frustrado en silencio. Cerro los ojos y se puso de pie para confrontarlo-…ese apodo es nuevo-
-Quiero saber porque al subir las escaleras me tope a Lenalee-
Lavi comenzó a recoger el desastre que había en el suelo intentando así evitar exitosamente a Kanda Yuu -Está viviendo aquí ahora-
-Creí que no querías volver a verla-
-Las cosas cambiaron desde que supe que está embarazada-
Kanda lo miro seriamente sin creerle del todo -No digas choradas – Lavi sonrió.
-Dime ¿Quieres que hablemos como vecinas colgando los chones en el tendedero o voy al grano?-
-Suéltalo de una vez-
-Mj, Muy bien… te lo voy a soltar- fue entonces que el cráneo de Lavi volvió a gritar de dolor al ser golpeado por el puño del japonés -¡Auch! ¡Ten un poco de sentido del humor!-
-¿Suman también está aquí?-
Lavi miro desinteresado hacia otro lado y camino hasta llegar al balcón siendo seguido por su amigo-No… por ahora-
-¿Qué ha sucedido?-
El pelirrojo se recargo en los barandales mientras observaba a lo lejos-Lenalee y yo seguimos legalmente casados únicamente por términos financieros, al terminar su embarazo hablare con Dick para haberme cargo de las corporaciones Bookman…-
Kanda bufo -¿Tu? ¿Trabajar?- Lavi sonrió.
-Mj, me hare cargo del bebe mientras seamos una familia "unida"-
-¿Y si él bebe resulta no ser tuyo?- pregunto con seriedad. Lavi encogió los hombros mientras el viento revolvía su cabello.
-Da lo mismo. Seguiremos casados pero cada quien seguirá con su vida sin importarle el otro. Ese es el acuerdo-
-Solo se le pudo ocurrir algo así a un idiota como tú-
Lavi lo miro divertido y se apoyó a los barandales de espalda -Mj, ¿De verdad crees eso?-
-¿Por qué sigues lastimándote?-
Lavi cambio su expresión a una llena de ternura y tristeza -…No tengo el corazón para alejarla de mi vida-
-… ¿Qué has estado haciendo?- susurro el chico de larga melena cambiando el tema.
-Me he visto con el muchachito del que te platique, pero ya no quiere que me acerque más a el-
Kanda alzo la ceja -¿Enserio? ¿Te amenazo con una orden de restricción y una pistola?-
-Me grito en plena calle que está muy enfermo-
El japonés miro de reojo al pelirrojo -¿Enserio? Pues sus virus han logrado hacer gay al chico más mujeriego de la preparatoria-
Lavi alzo la ceja -¿Hacerlo con un solo tipo me hace gay?- Kanda hundió los hombros.
-Supongo-
- Tú ya lo hiciste con un tipo ¿Eres gay?-
-¡Estaba ebrio, tú lo hiciste completamente sobrio ¿No?!- Incrimino avergonzado.
-Si- Admitió el pelirrojo.
-¿Aun te sientes atraído por las mujeres?-
Lavi bajo la cabeza de golpe -Pffff… ¿Necesitamos hablar de esto?-
-¿Qué se te antoja más? ¿Melones o pepinos?-
-Sal de mi habitación-
Kanda soltó una risotada -¡Bingo! ¡Bisexual!-
-¡Largo!- corrió el pelirrojo soltando una veloz patada hacia el japonés, la cual esquivo sin problema.
-¿Y qué harás?-
-Iré a buscarlo esta noche- murmuro inconforme por nunca ser capaz de golpearlo.
-¿Seguirás viéndolo? ¿Con que fin?-
-Estoy muy enojado con el- volvió a recargase en los barandales -Logro entender que es del tipo de gente que solo da sexo casual, pero que me obligue a salir de su vida después de haberme arrastrado a hacer una locura como aquella… reconociendo que al igual que yo por él, siente atracción por mi…-
Kanda lo miro burlonamente-¿Te estas enamorando de una ramera?-
Lavi le siguió el juego sonriendo cómicamente -Necesito un poco de amor Yuu. Sufro de dificit de abandono-
Ambos sonrieron pero entonces Kanda se puso serio de nuevo-Tienes muchas mujeres a tu alrededor, aun estando casado no dejan de babear por ti. Ve con una de ellas, ese chico no puede darte la familia que tanto anhelas ni te será fiel. Ignora la calentura momentánea o tu estúpido ego y céntrate en no ilusionar a tu corazón con fantasías homosexuales-
Lavi desordeno su cabello con ambas manos -Lo se…el no aspira para nada a ser mi compañero hasta la muerte, pero de igual forma iré a verle hoy-
Kanda lo miro fastidiado -Eres un niño caprichudo ¿Lo sabias?-
Lavi lo miro fanfarronamente -Gracias por el piropo-
-Espero no tener que decirte "Te lo dije" a la larga-
Lavi sonrío y lo miro con ternura -Gracias… eres el único amigo que tengo-
-Mj- Kanda esquivo la mirada del pelirrojo. Fue entonces que este lo abrazo fuertemente por detrás.
-¡Lo digo enserio! ¡Te quiero tanto, que cuando te mando a la chingada me quiero ir contigo!-
-¡Estúpido, suéltame!-

OTRA HABITACION DE LA MANSION BOOKMAN – 3:37 PM
-¿Es aquí donde encontraste a Lavi?- murmuro una joven de cabellos verdosos mientras observaba un pedazo de papel con una dirección escrita en él.
-No deberías ir, es un lugar demasiado vulgar para alguien de clase como tu ¡Además, estas embarazada!- expreso el hombre con preocupación arrebatándole el papel de la mano el cual ella de inmediato recupero.
-Solo iré un momento, no tomare nada ni inhalare cocaína. Necesito hablar con este chico y advertirlo- dijo para después tomar un sorbo del té que tenía esperando en la mesa.
-¿Pero qué planeas hacer?- cuestiono mientras observaba sus finas acciones. La mujer volvió a dejar la taza en la mesa frente a ellos.
-No puedo permitir que Lavi siga tonteando con él, le prometí que no me inmiscuiría en sus asuntos pero algo como esto me afectara a mi tanto como a él si los medios llegasen a enterarse-miro a su amante con preocupación -Suman… realmente estas seguro de que Lavi… ¿Está teniendo esa clase de relaciones?-
Suman bajo la mirada -Sabes cómo es Lavi, es como un niño. Está experimentando, tonteando un rato ahora que tiene la correa suelta-
Lenalee miro a otra dirección con molestia -Pues más vale que lo haya disfrutado por ahora, porque esa actitud tan irresponsable terminara y yo me encargare de ello-
-Mi hermano menor es una buena persona ¿Por qué no lo dejas en paz y ya?-
Lenalee se puso de pie -¡No lo hago solo por mi bien cariño! ¡Imagínate si termina contagiándose de una enfermedad venérea o en la cárcel por alguna estupidez como estar borracho o drogado! ¡O las dos cosas! ¡E inclusive algo peor!-
-¿Realmente te importa tanto el dinero de los Bookman?-
Lenalee cerró los ojos y volvió a sentarse soltando un largo suspiro-Por favor, dile más tarde a la criada que prepare mi auto-
-Lenalee…si insistes en ir, yo podría acompañarte- susurro tomando su mano. La mujer se acurruco en su pecho.
-No me esperes despierto. Esta noche hablare con Allen Walker y resolveré todo este amorío absurdo-

Chapter 14: El hombre que le teme al amor

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Allen.
· NORMAL: Relato en sí.

4:23 AM
Elegimos a las personas que queremos que estén cerca; cuando las hemos elegido, nos quedamos junto a ellas. Aunque les hagamos daño.
El chico de tez pálida y cabello blanquizco abrió la puerta del desechado apartamento que compartía con su padre, intentando no hacer demasiado ruido debido a la hora. Cerró la puerta suavemente y coloco el seguro. Camino a hurtadillas unos cuantos pasos hasta llegar a la sala, donde no encontró a nadie ebrio frente al televisor.
Richard no está aquí… ¿Se abra ido al bar o con alguna mujerzuela?
Allen se estiro más relajado y subió las escaleras para entrar en su habitación y comenzar a desvestirse. Comenzó a quitarse los pantalones y fue entonces que de sus prendas salió una pequeña tarjeta, el albino desconociéndola la recogió del suelo mirándola de sus dos caras donde en una encontró unos números escritos debajo de un familiar nombre: Bookman Lavi.
El albino bufo. Nunca noto que ese pelirrojo le metiera mano.
Lanzo la tarjeta a la basura.
Nunca hay segunda vez…
Pensó con firmeza y orgullo recostándose en su cama y enterrando su bello rostro en una suave almohada.

FLASH BACK
-Hey, por muy patético que me vea ahora, no pongas esa cara por favor- le susurro al albino quien se sobresaltó confundido.
-¿Eh?-
¿Cara?... ¿Qué cara?
Lavi acaricio su blanco cabello-Nos vemos ¿Está bien?- Allen no contesto de inmediato, se perdió en esa sensual y extraña mirada. Los músculos se le tensaron y sentía algo inquietante revoloteando en su estómago.
¿Qué me ocurre? ¿Estoy teniendo un ataque?... mi corazón, late muy rápido…
-¿Está bien?…- pregunto nuevamente el chico de esmeraldas con dulzura ante el silencio del albino
Allen asintió -Está bien- El mayor sonrió y acaricio fugazmente su blanca mejilla que se tornó dulcemente de un rojo carmín.
-Mj…Hoy te vez muy lindo-
-¿Eh?- confundido.
El mayor se dio la vuelta y movió su mano mientras se alejaba -Adiós-
-…adiós-
FIN FLASH BACK

Allen abrió lentamente los ojos y miro hacia el basurero con cierto recelo.
Muchos tipos en el pasado habían intentado eso mismo con el albino, una segunda oportunidad, una relación…
Pero eso no entraba dentro de los intereses de Allen. El solo disfrutaba vivir el momento, fuera de presiones, reglas o molestos compromisos.
Pero entonces…
¿Por qué me lleno de ansiedad por verlo?

CAFÉ GARAT (04:42 PM)
El albino entro al local mientras sus ojos platinados paseaban por todo el local hasta que reconocieron a un apuesto joven de melena rojiza sentado al lado de una de las ventanas del lugar. Su cabello lucia reverle como siempre y traía puesta una camiseta negra ajustada ligeramente a su cuerpo que dejaba lucir su trabajado torso.
No se había percatado de la cercanía o de la mirada del albino que se posaba sobre él, ignorando su alrededor levanto su taza de café y escondió sus esmeraldas para disfrutar con mayor intensidad tanto el sabor como el olor de su caliente bebida.
Se ve tan sexy…
Pensó inconscientemente el albino sintiendo como su corazón latía confundiéndolo. Miro a su alrededor y vio a muchas chicas observar embobadas al pelirrojo, cosa que le causo gracia al solo pensar en lo decepcionadas que estarían si se enterasen de que ese hombre le había dado una de las mejores folladas de su vida.
-Hola cariño, veo que no me dejaste plantado- pronuncio Lavi con dulzura al ver a Allen aproximarse hacia él.
-¿Ya has empezado sin mí?- dijo coquetamente el chico de melena blanca mientras se acercaba al pelirrojo y depositaba un fugas beso en su mejilla. Lavi sonrió ante el detalle.
-Mj, siéntate- el menor obedeció y observo el lugar con mucha emoción, similar a la de un niño pequeño.
-¡Qué lugar más bonito!-
Lavi sonrió -¿Eso crees?-
-¿Eh? ¿No te gusta?-
El chico de tez trigueña levanto su taza de café-Claro que sí, es un lugar tranquilo. Odio los lugares concurridos y ruidosos- comento para darle un sorbo a la taza, Allen bufo y sonrió traviesamente.
-Que nena eres-
Lavi sonrió-Mj-
-¿Puedo servirle?- pregunto discretamente un mesero del local hacia Allen.
-Un capuchino por favor-
-¿Desea algo más joven?- pregunto hacia el pelirrojo pero este negó con la cabeza.
-Estoy bien, gracias-
-Enseguida traigo su bebida- dijo cortésmente el empleado retirándose.
Fue entonces que hubo un momento de silencio, Allen bajo la mirada y volvió a levantarla poniendo sus manos en la mesa-¿Y bien?-
Lavi levanto la ceja-¿Y bien qué?-
-¿Qué significa esto?-
-¿Esto?-
-¡Si, esto!- expreso Allen frustrado al no poder darse a entender, fue entonces cuando el mesero dejo el capuchino del albino frente a el –Oh, lo siento. Gracias guapo- el mesero sonrió y se retiró. Allen se apretó la sien y respiro calmadamente-¿Por qué estoy aquí justo ahora, en una cafetería, frente a ti, en mi día libre y no en un hotel?-
Lavi soltó una pequeña risa y busco algo en sus bolsillos los cuales deposito en la mesa-La vez que estuvimos juntos, encontré algunas cosas tuyas en mis bolsillos. Lamento no habértelo dado antes- Era una cajetilla de cigarros, una tarjeta con información en inglés y 3 dólares.
-Mj, gracias- dijo Allen tomando sus cosas rápidamente, principalmente la tarjeta -Son pequeñeces, no es necesario que te disculpes-
Lavi lo miro curioso -Sobre…esa tarjeta-
-¿Solo me citaste aquí para darme esto?- pregunto el menor cambiando el tema. Lavi se revolvió el cabello.
-La verdad es que no, quiero hablar contigo-
-¿Sobre qué?-
El pelirrojo sonrió -No lo sé…cualquier cosa…- Allen también sonrió, pero traviesamente.
-Mj… ¿Por ejemplo, el cómo te madrearon la última vez en el Waikiki?-
Lavi soltó una carcajada -¡Oye! ¡Yo no diría que termine tan mal! –
Allen tomo su taza de café y le dio un sorbo intentando no reír -Saliste agarrándote las costillas-
Lavi alzo la ceja con humor-¿Debo recordarle joven amo, que me dejo con el trasero mojado?-
Allen sonrió-Sharon esta fascinada contigo, eres como una maquina gratis de dinero para ella-
-¿Lo dices enserio? Me pongo un poco nervioso al tenerla cerca mío-
-¿Por qué? ¿Se te para?-
Lavi comenzó a ahogarse y a golpearse levemente en el pecho provocando la risa de Allen -¡¿Qué?! ¡No!-Lavi comenzó a reír -Nunca había sido tan cercano a un hombre con tacones y relleno en forma de aguja- Allen rio ante el comentario.
-Una mezcla de Lady Gaga con Britney Spears-
Lavi miro al menor con ingenuidad -¿Enserio? ¿Una diva?-
-Una diva- afirmo Allen dándole un sobo a su café.
-¿Cuál es su verdadero nombre?-
-¿Te interesa?-
-Has hecho que me pique la curiosidad-
-A ti te pica otra cosa- aseguro Allen poniendo cara matadora causando la gracia de Lavi.
-¿Celoso?-
Allen sonrió -Eres un marica-
-Oh, chico ¡Soy un hombre! ¡Mi chip reproductivo se ha activado!-
El albino soltó una carcajada-Estúpido- fue entonces que la broma termino y hubo breve momento de silencio. Allen observo al pelirrojo beber su café y noto nuevamente el anillo en su dedo-¿Tu esposa sabe que estas aquí?-
Lavi abrió los ojos y miro al albino, seguidamente su mano con el anillo de compromiso-Supongo que ya lo habías visto antes-
Allen sonrió amistosamente-Generalmente odio ser un destruye hogares, pero tengo que admitir que me agarraste cuando necesitaba recibir algo de amor- Lavi no contesto ante el comentario del menor, sabía que si buscaba en esas palabras se toparía con algo que ya era personal.
Lavi dirigió su vista a la ventana con una mirada triste-Si consideras eso un impedimento o incluso eso llegase a consternar tu conciencia puedes estar tranquilo. Mi hogar ya estaba roto antes de conocerte- Allen silencio un momento, luego sonrió.
-Ah…Ya veo. Eres el típico hombre que engaña a su esposa pero cuando lo desea llega ebrio y la amarra en la cama-
Lavi se sonrojo ante el comentario pero no pudo evitar reírse-¡¿Tienes esa imagen de mí?! ¡Yo no hago ese tipo de cosas!-
Allen lo miro coquetamente-Oh, ¿En serio?- y por debajo de la mesa se quitó el zapato y estiro su pierna acariciando la del mayor -Es una lástima-
Lavi bajo la mirada y soltó una pequeña risa -Eres un pervertido Allen-
El menor lo miro lujuriosamente-¿Te desagrada?-
Quizá, hacerlo más de una vez no sea tan malo…
-Para nada- susurro mientras observaba la carita del chico frente a él.
-¿En qué piensas?- murmuro ante el silencio del mayor. Lavi bajo la mirada.
-¿Quieres escuchar la verdad?-
Allen sonrió -Dime la verdad-
Solo una vez más…Revivir tal experiencia…
El pelirrojo levanto la mirada y observando al menor profundamente. Fue entonces que mutuamente recordaron la noche que se conocieron, el cómo desde el principio hubo una especia de conexión con unas simples miradas, algo que los atraía al otro-Quiero besarte. Quiero tocarte. Quiero tumbarte sobre la mesa y hacerte mío sin importarme todas las personas del mundo-
Sentir su cuerpo junto al mío…
-¿Quieres estar dentro de mí? - Allen sonrió ante tal confesión y con sus manos se recogió el cabello revelando su cuello-Creí que no eras gay-
-Solo contigo-
Intentando con todas mis fuerzas no caer en el amor…
El albino abrió los ojos en grande-… ¿Qué?-


-¡Espera!- suplico el pelirrojo mientras tocaba el hombro del menor quien se alejó violentamente de él.
-¡Suéltame!- exigió Allen mientras continuaba con su plan de marcharse, pero Lavi nuevamente volvió a intentar detenerlo tomándole la mano.
-¡Allen!-
El menor se soltó del agarre con enfado-¡No me toques o gritare!-
-¡Esta bien!- dijo mientras se ponía frente al albino respetando su espacio personal -No te estoy tocando, solo no escapes- Allen hizo una mueca-¿Qué te sucede? La estábamos pasando bien-
-Hazme el favor y no vuelvas a intentar acercarte a mí- dicho esto intento avanzar pero Lavi le bloqueo el paso.
-¡Hey! ¡¿Qué sucede?!- Allen no contesto y nuevamente intento avanzar pasando a un lado del mayor, pero nuevamente este le bloqueo el camino-¡Hey!-
Allen apretó el puño -¿Qué sucede? ¿Realmente quieres saberlo?-
-¡Dímelo! ¡Porque no entiendo que sucede!-
-¡Bien! Te diré que sucede- Allen levanto su plateada mirada chocándola con las esmeraldas con frustración-Me estoy muriendo-
-¿Eh?-
Allen esquivo la mirada del pelirrojo y sonrió con frustración-La tarjeta que me devolviste es de una clínica cardiaca en Seattle, tengo una enfermedad incurable y necesito un trasplante de corazón, sin mencionar que mi tipo de sangre es difícilmente compatible. Ah, y tengo cáncer- miro al pelirrojo quien lo miraba sorprendido aun intentando procesar en su cerebro lo que acababa de escuchar-¿Satisfecho?-
-Allen- susurro el mayor con voz triste mientras intentaba acariciar la blanca melena frente a él pero Allen de inmediato lo empujo lejos.
-¡No quiero tu compasión ni la de nadie, Bookman!- se froto los ojos utilizando sus frías manos sintiendo unas cuantas lagrimas humedeciéndolas-Me muero ¿Entiendes? ¿Sabes lo que es eso? ¡No, no lo sabes! ¡Me estoy muriendo y no tengo tiempo para desperdiciarlo contigo mientras intentas decidirte entre si eres gay, hetero o bisexual!- Lavi lo miro sin responder. Allen sonrió rabioso-…Y, aunque pudieras decidirte no me volvería a acostar contigo… ¿Sabes porque?-
-¿Por qué soy casado?- concluyo el mayor pero Allen le sonrió nuevamente con tristeza.
-Si estas casado o no, me importa una mierda. Nunca me acuesto con la misma persona dos veces… y, admito que por poco estuve a punto de romper mi regla personal contigo, pero…- el menor revolvió sus blancos cabellos-…tuviste que comenzar a hablarme con sentimentalismos y arruinarlo todo- levanto su mirada hacia el pelirrojo y le sonrió con tristeza -Así que hagámonos un favor a ambos. No te vuelvas a acercar a mí, por favor-
-Tu enfermedad no me importa-
Allen bufo-Mj-y comenzó a alejarse mientras era seguido por el mayor.
-Se mi amante-
-Cállate-
-¡¿Por qué?! ¡¿Qué tiene de malo que sienta algo por ti?!-
Allen apretó los dientes apresurando su caminar-¡Porque tú…! ¡Tú eres un sueño! ¡Eres perfecto para mí!-
-¡¿Que te detiene entonces?!-
Allen cayo en la frustración y se dio media vuelta para gritarle -¡NO QUIERO ENAMORARME DE TI!-
Lavi lo miro sorprendido -…Allen-
-¡Si permanezco cerca de ti, terminare enamorándome perdidamente de ti! ¡No quiero eso, no quiero ser como los demás! ¡No quiero depender de alguien más para obtener un poco de felicidad!- las lágrimas comenzaron a bañar la carita del albino dejando helado al mayor-¡Voy a morirme! ¡Quiero gozar mi vida, emborracharme, hacer estupideces y tener sexo! ¡No llorar por un estúpido amor que no valdrá la pena a la larga! ¡Así que aléjate de mí y confórmate con lo que sucedió! ¡Porque jamás volverá a suceder!-


(08:27 PM)
El albino introdujo rápidamente la llave dentro de la cerradura, abrió la puerta y la cerro casi al instante mientras se recargaba sobre ella exhalando grandes bocanadas de aire. Cerró sus ojitos y comenzó a sollozar.
Fue entonces que pudo escuchar un sonido perturbado acercarse a él.
-Richard…- susurro temeroso el albino.
-¡¿Dónde estabas marica?!- grito eufórico el borracho.
-Salí a tomar un café- se excusó el menor encogiéndose. Su padre lo tomo del cabello con fuerza como si intentase dejarlo calvo o levantarlo del suelo.
-¡No me mientas! ¡¿Dónde está el nuevo chupetón de hoy, perra?!-
-Nhg… ¡No hice nada de lo que crees!- murmuro con enfado el menor mientras sujetaba el brazo de su progenitor y le enterraba las uñas por el dolor que este le ejercía.
-¡Eres una puta!- exclamo vulgarmente cerca de la carita del albino dejándole un desagradable olor a cerveza en sus pulmones. Allen frunció en seño y le escupió en el rostro. Richard lo libero en el acto empujándolo violentamente contra la puerta, se limpió asqueado el rostro con la mano y soltó una carcajada mientras levantaba su agresivo y pesado puño. Allen solo lo miro de forma ausente con lágrimas en su rostro, sabiendo lo que venía -Tú te lo has ganado-…
Cuando te haces mayor, los monstros son diferentes. Falta de confianza en uno mismo, soledad, arrepentimiento… y aunque seas mayor y más sabio, te sigue dando miedo la noche…

Chapter 13: Confrontando tu realidad

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Lavi.
· NORMAL: Relato en sí.
· NEGRITA: Diálogos que recuerdan los personajes.

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca dejar de ser..."
Eso es lo que dice la biblia… pero si no eres capaz de obedecer todo ello, significa que el amor… ¿Nunca existió? …
FLASH BACK
Ella era una chica de clase baja, pero al ser muy inteligente consiguió una buena beca en una prestigiosa escuela llena de chicos ricos y presumidos.
Ella siempre se sentaba frente a mí y era la mujer más preciosa de toda la clase, quizá de toda la facultad.
Recuerdo como solo llegaba para no estar aburrido en casa y alejarme de Dick, mientras que ella se esmeraba y no sacaba sus ojos de la pizarra anotando en su cuaderno todo lo que el profesor dijese...por muy inútil e irreverente que fuese.
Me daban ganas de levantarme en medio de la clase y gritar "¡Me importa una mierda!".
La chica de largos cabellos verdosos se dio la vuelta en su propio asiento y sonrió -Mi nombre es Lenalee Lee, un placer-
-…oh- sin hacerle caso.
Lenalee levanto la ceja -Mj… ¿Y… el tuyo?-
-Lavi Bookman- respondió el pelirrojo sin mirarla.
-¡Oh, eres hijo del gran empresario Dick Bookman!- exclamo muy animada.
Lavi hizo una mueca-Sí, supongo-
-¿Te gustaría almorzar conmigo en el receso?-
-No-
Lenalee comenzó a jugar su cabello -Oh…bueno, lo entiendo. Has de haber hecho planes ya con los otros chicos- soltó una risita incomoda- ¿Qué tal mañana?-
No me interesaba acercarme a ella, pero a pesar de mi amargada actitud sobre ella, Lenalee siempre insistió en acercarse a mí hasta convertirse en una verdadera molestia. Esto llego al punto en el que me canse de sostener una barrera alrededor de mí para mantenerla alejarla, a darme cuenta de que era inútil; así que termine permitiéndoselo…
…enamorándome de ella.
Me mantuve a su lado como su amigo y la lleve varias veces a la mansión Bookman donde llego a conocer a mi familia. Mi madre la adoraba y sin vergüenza alguna le admitía que la quería como su nuera.
Pero pasaron los días, los meses… y no me atrevía a confesar lo que mi corazón gritaba por ella. Fue entonces cuando los celos me invadieron, ella tenía demasiados pretendientes y temí a que llegase a interesarse en alguno. Después de todo solo éramos amigos… ¿Qué derecho tenía un simple amigo para interponerse en las relaciones que ella pudiese tener?
La chica de melena verdosa miraba al pelirrojo parado frente a la entrada de su departamento, ella acababa de regresar de la facultad y no esperaba su visita -Lavi-
El mayor la miro profundamente, con ojos llenos de dulzura -…yo, iba a venir en la mañana para decirte que…-lentamente se acercó a ella hasta tenerla frente a el -…pero ahora, solo quiero decir que…-levanto lentamente su brazo y acaricio su larga cabellera, lo cierto es que el chico de ojos verdosos estaba lleno de nervios
Mis sentimientos por ella eran sinceros…nunca había tenido sentimientos tan sinceros. Eran tan grandes que me aterraban.
Estaba viviendo mi primer amor…
-…Lenalee…estoy enamorado de ti…-
Recuerda ese horrible momento cuando no me respondió, solo se quedó en silencio y espere lo peor. Fue entonces que me dio un suave beso en los labios y cerró la puerta. Juro por Dios que estuve a punto de desmayarme ahí mismo.
Paso el tiempo y salimos juntos por 6 meses. He de confesar que no era un chico paciente, quizá actué apresuradamente…
-Cierra los ojos-
Ella sonrió -¿Por qué?-
Él también sonrió -Solo hazlo-ella obedeció y el chico tomo sus manos-Lenalee…te amo. Y quiero que seas feliz-
La chica no abrió los ojos pero ahora estaba confundida -Lavi-
-Por eso… ¿Me dejarías hacerte feliz?-
Ella sonrió -Pero ya me haces muy feliz-
-No amor… ¿Quieres…envejecer junto a mí?- en eso la chica sintió como algo deslizaba alrededor de su dedo anular, ella no pudo más y abrió los ojos los cuales al segundo se invadieron de lágrimas acompañadas de una voz llena de dicha.
- ¡Lavi! –
Quería pasar toda mi vida junto a ti. Quería tener hijos contigo…
Pero echaste a perder todo nuestro cuento perfecto, al igual que mis sueños.
No, quizá eso no es cierto. Quizá todo fue ilusión mía… y yo te araste en ella sin preguntarte de forma verdaderamente egoísta…
Antes de ti solo tuve aventuras, pero al enamorarme de ti fui un estúpido hombre enamorado… quizá enamorado de la simple idea de ya no sentirme solo, de recibir el amor que me había sido negado por años…
Pero ningún sentimiento de rechazo o de abandono se puede comparar a lo que sentí ese día. Sentí que me habías traicionado, sentí que había sido usado…
No entendía porque lo habías echo, ¿Qué habían significado 2 años de matrimonio para ti?
Lo supe desde el momento en el que vi esa chaqueta de cuero que no era mía en el suelo del corredor. Lo peor de todo fue cuando la reconocí…
El rastro de ropa continuaba hasta el dormitorio que compartía contigo. Yo sabía lo que ocurría…no era estúpido...
-¡Ahh! nn…ahhh…¡Ahh!-
-…Lenalee…nn…ahhh…-
-… ¡Ahh!…ahhh…-
Yo sabía lo que estaba pasando…
y, solo abrí la puerta…para poder creérmelo...

Había mucho frio, llovía fuertemente y rayos adornaban la oscuridad de la noche. Podría ser uno de los barrios más caros y elegantes del estado, pero nada se podía hacer con la furia de la naturaleza. En una de aquellas acogedoras casas, cierto pelirrojo sacaba la ropa del armario con todo y sus ganchos.
- ¡Lavi, Espera! ¡No puedes hacer esto! ¡Tenemos que hablar! –el pelirrojo arrojo la ropa sobre la cama y las envolvió con las sabanas de esta.
- No –respondió indiferente.
- Déjame explicarte –Lavi cargo todas las mantas y salió de la habitación haciéndose oídos sordos- ¡Espera! ¡¿Qué haces con mi ropa?!…– Pregunto la mujer detrás de él siguiéndolo hasta las escaleras, él no le daba la cara y bajaba rápidamente en ellas- ¡Solo fue una vez! ¡Sé que eso es lo que dice la gente siempre! ¡Sé que siempre se dice! ¡No sé cómo paso! ¡No sé en qué pensaba! ¡Él estaba allí y-!
Lavi llego al final de la escalera y la miro lleno de furia- ¡¿Te acostaste con mi hermano y dices: "Él estaba allí"?! -Camino hacia la puerta dejando a su mujer en el pie de la escalera, abrió la puerta fuertemente y arrojo toda la ropa y sabanas de la cama sobre las mojadas escaleras de la entrada ante la tormenta de afuera que no cesaba -Vete –
- No –
- Vete –
- No. No me iré – Se escuchó un trueno.
- ¡VETE DE MI CASA AHORA MISMO! –
- Debemos hablar de esto - la mujer se agacho y se sujetó del barandal de la escalera, Lavi se alejó de la puerta y comenzó a caminar hacia ella quien no dejaba de señalarlo con el dedo- No me iré ¡Nosotros no bajamos los brazos! –Lavi ya estaba frente a ella -Debemos hablar…- Lavi tomo fuertemente su brazo y comenzó a empujarla.
- Vete –
- ¿Qué haces? ¡Lavi! ¡No! –La puerta se cerró. Lavi comenzó a respirar bocanadas de aire mientras sujetaba la puerta, mientras que en el otro lado de ella se encontraba su esposa, quien no paraba de llorar, igualmente tocando la puerta con las manos rogando por volver a entrar- Por favor, Lavi…Por favor -…los rayos continuaban afuera iluminando las frías y abandonadas calles…-Por favor –…el pelirrojo miraba con repudio la puerta y daba vueltas sobre su propio eje con frustración-…Por favor… –sollozaba la mujer-…Por favor… –Lavi miro la manija de la puerta, con lentitud la tomo y abrió la puerta revelando a la bella mujer de largos cabellos verdosos, mojada…completamente mojada, con los brazos levantados donde antes se encontraba tocando la puerta- ¡Lo siento! - Se disculpó sin detener su llanto- ¡Lo siento! – Se acercó a su marido sin bajar los brazos, recostando su barbilla sobre su hombro- ¡Debes darme una oportunidad…de demostrarte lo arrepentida que estoy! – Lavi puso suavemente su brazo por atrás de la pequeña y húmeda espalda, ella por su parte enredo sus brazos alrededor del cuello del mayor-…Lo siento… - susurro con suavidad intentando ahogar sus sollozos, el pelirrojo bajo la mirada con tristeza y cuando ella intento tocar su rostro la alejo- ¿Estas bien? -
- Si – le dio la espalda y cerró la puerta. Miro al suelo mientras la chica lo contemplaba, suspiro y se pasó los dedos entre su rojiza melena. Levanto la mirada y la miro seriamente - Me iré yo, buscare mi ropa por la mañana –
- No, no, no. Podemos sobrevivir a esto –se echó el verdoso y húmedo cabello hacia atrás -Lavi, ¡Podemos hacerlo! –Su esposo no la miraba, ella sonrió- ¡Somos…somos Lenalee y Lavi! –
El pelirrojo la miro pero rápidamente desvió la vista hacia otro lado – No puedo siquiera mirarte. Te miro y me da nauseas. Solo…- Se dio media vuelta mirando la puerta, suspiro y volvió a mirarla mientras negaba lentamente con la cabeza- Ya no somos más Lavi y Lenalee… ya no más… -
Lenalee lo miro impactada, intentando ser fuerte - Si te vas… si te vas, no podremos pasarlo… – Lavi le dio la espalda y miro al cielo- ¡Si te vas… no tendremos una oportunidad! ¡No tendremos una oportunidad! –Lavi volvió a mirarla en silencio mientras intentaba no dejar de respirar. Dio media vuelta, tomo la manija…- Si te vas… si lo haces…- … y salió, azotando la puerta.
Busque mis cosas a la mañana siguiente y metí todo en mi camioneta, conduje 800 km sin detenerme más que para orinar y me refugie en el hogar de quien siempre negué recurrir cuando necesitara de alguien, Dick Bookman.
-Así que Lenalee y Suman…- Susurro molesto el líder de la desintegrada familia adinerada- Menuda estúpida. En ningún momento planee compartir mi dinero con Suman, si no le di mi apellido mucho menos mi dinero- miro a su hijo más ausente que vivo-Melisa no llegara hasta su cumpleaños, así que será mejor que subas a tu habitación. Mis sirvientes te atenderán en lo que necesites-
-Está bien- dijo mientras salía del despacho del mayor. Camino por los largos pasillos de la mansión y en su camino se encontró con una vieja pintura familiar, de cuando Lavi era pequeño-Esta casa, sigue tan vacía como la recordaba…-
FIN FLASH BACK

HOTEL 5 ESTRELLAS – SANTIAGO
Suman dijo que ella estaría aquí…
Un joven de cabellos rojizos estaba parado en la recepción hasta que la señorita lo atendió con una gran sonrisa -¿En qué puedo servirle?- dijo amablemente mirando al atractivo pelirrojo.
-Vengo a visitar a una persona que se hospeda aquí- dijo sin mucho ánimo
-¿Podría decirme el nombre?-
-Lenalee Lee- dicho eso la joven se desilusiono al escuchar el nombre femenino, y se dispuso a escribir en la computadora que tenía frente a ella.
-Séptimo piso, Habitación 214-
-Muchas gracias-
-Tenga un buen día- dijo amablemente, pero ante la situación para Lavi sonó más como un "Vete a la mierda". Lavi camino por un largo pasillo hasta que llego al ascensor, estaba vacío, eligió el piso y se introdujo en lo más hondo y suspiro pesadamente…
Lenalee está embarazada
Es duro aceptar el final…cuando quieres a alguien…
Te falle al amar a la misma mujer que tú
Las puertas del elevador se abrieron y Lavi se dispuso a caminar lejos de el en busca de la habitación. 200, 203, 210…214
Miro la puerta, lo pensó dos veces y toco la puerta. Se abrió casi al instante.
-…Lavi- susurro una hermosa chica de ojos y cabello verdoso. Lavi sintió un nudo en la garganta –Pasa por favor- obedeció sin decir nada, examino la habitación con la mirada y era bastante grande así como costosa-…Toma asiento- dijo tímidamente la mujer mientras se sentaba frente a su esposo quien solo la obedeció. Ella sonrió -Gracias por venir… ¿Cómo estás? ¿Quieres un café?- Lavi no contesto- Te veo más delgado-
-¿Cuántos meses tienes ya?- susurro seriamente para sorpresa de la chica quien bajo la mirada avergonzada.
-…2 meses y 3 semanas-
-Bueno, te descubrí en nuestra cama con mi hermano hace un mes y en mi viaje al extranjero solo tarde 3 semanas, dejando de sobra un mes…así que aún queda probabilidad de que ese bebe sea mío-
Lenalee no levanto la mirada -Eso…lo sé-
Lavi miro hacia otro lado -Cuando nazca le aremos una prueba de ADN, ¿Has estado tomado ácido fólico, calcio, vitaminas?-
-Todo está en orden Lavi- dicho eso le extendió un sobre el cual Lavi no rechazo, encontrando en su interior una acta de divorcio. El pelirrojo sonrió.
-Mj…Veo que has estado ocupada-
Lenalee lo miro preocupada -Lavi…escucha-
-No, escúchame tú a mí. Yo me hare cargo de ti y del bebe, no importa lo que diga el examen de ADN. Por lo tanto, tampoco anulare nuestro matrimonio- dicho esto rompió la acta por la mitad y la dejo caer en el suelo, Lenalee se sobresaltó.
-¿Qué estas…?-lo miro enfadada-¡¿Porque estas tan convencido de que quiero seguir casada contigo?!-
Lavi giro el rostro y la miro de reojo-Porque tengo la capacidad y el prestigio para tomar el cargo de Dick, así que cuando ese niño esté a punto de nacer se lo planteare al viejo. Tendrás riquezas, propiedades, nombre, título y hasta progenitor que no te permitirá ser degradada- giro el rostro para mirarla con seriedad -¿Es suficiente?-
-¿Qué?-
-Todo eso… ¿Es capaz de llenar las ambiciones que Suman no puede ni tapar?-
Lenalee callo un momento para después poner una dura mirada -No te permito que llames puta-
-Nunca te he ofendido verbalmente-
-Me haces sentir de esa manera-
-¿Acaso deseas que te trate como la Madre Teresa de Calcuta?- Lenalee siguió mirándolo con desagrado. Lavi saco de su bolsillo un cigarro, se lo puso en los labios pero no lo prendió-¿Quieres dejar de ser mi esposa? Sabes que casándote con Suman lo perderás todo-
-¿Tú en verdad quieres seguir siendo mi esposo?- Lavi la miro, ella había llamado su atención. Ella sonrió -¡Desde siempre nunca te amé, solo he buscado tu dinero desde el día en el que te conocí!- la sien de Lavi flaqueo su sereno rostro- Sé que me odias profundamente ahora, es tu razón para hacer esto-
Lavi se froto los ojos -Lenalee-
Los ojos de la chica se empañaron hasta que lagrimas resbalaron por sus mejillas-Tu nunca amaste a nadie y cuando me abriste tu corazón me aproveche de el sin dudarlo. Te hice sufrir a ti, a Suman y a mí. Le tome más importancia al dinero que a lo que dictaba mi corazón y te use y… Lavi, realmente lo siento- dijo mientras agachaba su rostro-Aunque…te conozco y sé que mi palabra ya han perdido valor para ti…-
-Al igual que tú- pronuncio con dureza.
-Pero me disculpo de todas formas- Lavi la observo sin decir nada y se puso de pie. Lenalee levanto la cabeza para mirarlo.
-Te dejare algo en claro, seguiremos juntos pero dejare de respetarte-
-No…no entiendo- susurro mientras observaba a su marido pasearse por el cuarto.
-Seguiremos juntos, antes los medios seremos la pareja perfecta; pero eso solo será una farsa. Lejos de ti viviré mi vida como un soltero, nunca volveré a ponerte una mano encima… -de la mesa de noche junto a la cama, el joven de tez trigueña tomo una foto que Lenalee olvido ocultar, era una foto de la chica junto con el hermano del pelirrojo… ambos con una gran sonrisa. Lenalee se dio cuenta de esto y bajo la mirada al no poder evitar sentirse culpable-Tambiénte dejare seguir viéndote con Suman o con quien quieras, no me interpondré más en tus asuntos siempre y cuando tú tampoco te metas en los míos- Apretó los ojos y miro con tristeza a su esposa- Solo…espero y estés de acuerdo en todo lo que acabo de decir-
-Lavi… ¿Es que… ya no me amas?-
Lavi suspiro y sonrió con tristeza dejando la foto donde la encontró -¿Cómo puedes preguntarme eso?-
-¿No te duele el perderme?-
-Deja el cinismo por favor…- respondió mientras tiraba su cigarro sin encender en un basurero y camino hacia la salida, Lenalee se levantó de inmediato y le bloqueo la salida.
-Lavi, espera…-
Hace tanto…que no estaba tan cerca de ella…
-Tú nunca fuiste mía, y si no quieres lo que acabo de ofrecerte no te detendré…te estoy dejando ir- Lenalee apretó los dientes y empujo a su esposo en el pecho dejándolo muy confundido. Lenalee bajo la mirada y apretó los puños.
-Como te odio- susurro mientras las lágrimas bajaban nuevamente por sus mejillas -¡Fui la peor persona del mundo, destruí tu relación con tu hermano y tú sigues haciendo este tipo de cosas por mí!-
Hace tanto, que no respiraba su perfume…
Fue entonces cuando el pelirrojo soltó una risa llamando la atención de la chica-No mal entiendas las cosas. Él bebe en tu vientre puede ser mi hijo o mi sobrino, es parte de mi familia y no quiero que pase necesidad alguna- sonrió un poco y volvió a acercarse-¿Entonces? ¿Qué dices?-
-¿Viviremos juntos?-
-Habitaciones separadas-
-¿Por cuánto tiempo?-
-El que sea necesario-
-Está bien-
-Ve a la mansión de Dick mañana por la tarde junto con tus cosas para que puedas hospedarte-
La chica levanto la mirada -Lavi…yo-
Hace tanto, que no escuchaba su voz pronunciar mi nombre...
-Ya no digas nada, esto será lo último- Lenalee no entendió y Lavi tomo la cintura de la joven atrayéndola hacia el para abrazarla y apoderarse de sus finos labios en un beso suave, intenso, romántico y lleno de tristeza. Lenalee no hizo nada, solo se dejó besar, confundida, hasta que el pelirrojo termino y la miro con ojos al borde de las lágrimas –Odiarte es tan agotador…que ya no quiero hacerlo más -
¿Por qué el universo es tan hijo de puta?

Chapter 12: Sangre Fría

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: Lo que piensa Lavi.
· *CURSIVA*: *Lo que piensa Allen*.
· NORMAL: Relato en sí.

Waikiki – Bar Disco (11:27 pm)
El pelirrojo estaba parado frente al local, en la entrada donde se encontraban muchas parejas homosexuales besándose, fumando o sencillamente citándose al motel más cercano.
¿Qué se supone que hago aquí?...Follamos, ¿Y ahora qué? "¡Hey! Soy el de la otra vez, ¿Quieres que te invite un cafecito?"…No, eso suena sumamente estúpido…
El atractivo hombre pelirrojo suspiro y entro al local donde la fiesta y el pecado ya estaban servidos. Se adentró dentro de toda la gente sin dejar de mirar a su alrededor en busca de una cabeza blanca pero por más que levantaba su cuello no encontraba a nadie parecido. Finalmente se sentó en la barra siendo recibido por Sharon con gran entusiasmo.
-¿Dónde está?- pregunto directamente
Sharon frunció el ceño con diva indignación-¡Lavi, eres guapo pero un grosero! ¡Deberías saludarme al menos leoncillo de las praderas! ¡No creí volver a verte por aquí!-
Lavi sonrió divertido-¿Enserio? Tampoco yo…-
El travesti sonrió coquetamente y se acercó al rostro del menor mientras lo tocaba peligrosamente con sus largas uñas postizas-…Buscas… ¿Algo o a alguien…en particular?-
Lavi evadió las provocaciones volteando el rostro y buscando a su alrededor -¿Dónde está?-
Sharon se hundió en sus hombros-Aunque lo encuentres pierdes el tiempo amor-
-¿Eh?-
-Si ya se enredó contigo debiste de disfrutarlo todo lo que pudiste, con ese pequeño nunca hay una segunda ocasión primor-
-¿Te lo conto?-
Harold lo miro divertido y se acercó nuevamente al rostro del pelirrojo -Es mi bar, yo sé todo lo que sucede en mi bar dulzura- levanto la mirada y señalo uno de los rincones del bar -Hablando del rey de Roma- Lavi miro directamente hacia donde le indicaba y el corazón se le paro por un segundo. Apretó duramente sus puños y se levantó para dirigirse hacia donde se encontraba el albino-¿Lavi?-susurro extrañada Sharon por el repentino comportamiento del muchacho.


-Oh, ¿Enserio? – respondió un apuesto hombre con cabello castaño y corto de ojos azulados. Era ligeramente más alto que Allen.
El albino sonrió y comenzó a hacerle mimos en su hombro -Uno nunca llega a arrepentirse-
-¿Enserio? Yo tampoco- murmuro con enfado una voz ajena a la conversación provocando que Allen y su conquista de esa noche volteasen a ver al sujeto.
Allen se sorprendió por ver de quien se trataba, puesto que no tenía planeado volver a verlo en el bar -…Bookman-
El acompañante de Allen sonrió -…Lav- No pudo terminar de articular palabra pues el pelirrojo lo golpeó fuertemente en el rostro provocando que terminara en el suelo.
Allen se acercó al mayor con enfado-¡Bookman! ¡¿Qué diablos estás haciendo?!- Varias personas se acercaron a ver lo sucedido mientras que otros solo prefirieron mantenerse alejados sin evitar murmurar al respecto.
Por otra parte, el agredido se levantó lentamente del suelo con una sonrisa mientras se limpiaba la sangre que corría por la comisura de sus labios con el pulgar-Uff… tu puño sigue siendo tan perfecto y fino como siempre. Uno de los mejores recibimientos que he tenido debo dec- No pudo terminar pues el pelirrojo volvió a golpearlo fuertemente en el rostro, esta vez no termino en el suelo pero si termino estrellándose contra una de las mesas del local.
Allen se abalanzo sobre el mayor y sujeto su brazo derecho mientras continuaba la multitud murmurando-¡Detente! ¡Ahora! ¡¿Qué diablos crees que haces?!-
Lavi miro a Allen a los ojos para después bajarla con frustración-Es Suman, mi hermano… y, el hombre que se cogió a mi muj- Ahora fue Lavi quien no pudo terminar su frase, pues el sujeto le había regresado el golpe tirándolo al suelo. Se levantó lentamente mientras le sonreía a su adversario, se pasó la mano en el labio para comprobar el daño y sonrió nuevamente al ver que no había sangre en ella.
Allen permaneció de pie inmóvil, reflexionando lo que acababa de escuchar.
*…iba a decir…"mujer". Lo sabía, el anillo en su dedo en verdad simbolizaba que es casado…*
Lavi no dudo y corrió hacia su hermano arrollándolo hasta una mesa tirando por el impacto todo el licor que había sobre ella y dejando la mesa volcada -¡Dios Mío!- grito Sharon a lo lejos al igual que otros presentes al ver la escena. La música se paró y las luces normales iluminaron el lugar. Suman obligo a Lavi a cambiar de posición y lo empujo en la mesa para golpearlo en el rostro. Como impulso Lavi apretó su puño y lo enterró en el estómago de su hermano sacándole el aire; pero Suman sujeto el cabello rojo de su hermano y estrello su frente contra la mesa-¡Oh Dios Mío!- Lavi se mareo pero logro tirar de su pierna haciéndolo caer y comenzando una pelea a puño desnudo en el suelo. Fue entonces cuando los dos se detuvieron al sentir sus cuerpos mojados y fríos. Ambos miraron hacia el frente y lograron ver a un chico de blanca cabellera con un rostro fruncido, y en sus manos un balde vacío que chorreaba gotas de agua, así como cubitos de hielo regados en él suelo.
Allen…
Suman y Lavi se separaron para recuperar el aliento.
-¡Lavi! ¡¿Estas bien cariño?! – Pregunto Sharon preocupada aferrándose al muchacho de tez trigueña sin importarle que estuviese húmedo.
-Nhg… no te preocupes- murmuro el menor incomodo al sentir el calor corporal de Sharon y disfrutarlo, puesto que el agua de verdad estaba helada y se le congelaba hasta el culo.
-¿Estas bien?- pregunto sutilmente el albino al ver a Lavi, quien no lucia demacrado pero si tenía unos cuantos raspones en el rostro y la sangre se le había lavado gracias al baño improvisado y nocturno–Lamento lo del agua fría, pero era eso o llamar a la policía-
Lavi suspiro -Agradezco que no hayas echo eso-intento alejar a Harold de él-…pero, de hecho…- Sharon soltó al pelirrojo para que este se pusiese de pie, quien no pudo evitar el sonreírle al albino; fue entonces cuando elimino la distancia entre él y el chico de blanca melena dándole un fugas pero dulce beso en los labios - …no podría estar mejor- le guiño el ojo y soltó una pequeña risita –Aunque no es el mejor tercer encuentro que tenía en mente- Allen lo miro confundido pero luego sonrió.
*Es un chico raro*
Fue entonces cuando se escuchó a alguien aplaudir y el ceño de Lavi se arrugo para dirigirse violentamente hacia esa persona pero Allen se interpuso entre los hermanos.
-¡Espera! ¡Deténganse ustedes dos! ¡Este lugar no es una lona de boxeo! ¡Si van a pelear lo harán afuera!-
Suman chasqueo la lengua -Vamos afuera Lavi- dijo en tono autoritario, el cual molesto a su hermano menor quien no pudo evitar levantar su puño.
-¡Tú…!-
-¡Bookman!- regaño el albino calmando un poco los impulsos del hombre.
Suman miro seriamente a su hermano -Vine a hablar contigo, no a pelear; pero si me atacas de nuevo no prometo ser amable contigo. Te esperare afuera…- dicho esto se retiró bajo la mirada de todos.
-¿Puedes caminar tú solo?- pregunto Allen un poco preocupado por Lavi, quien intento dar un paso y tuvo que sujetarse rápidamente en las costillas sin poder evitar hacer una mueca de dolor.
-Nhg…Si- respondió mientras buscaba en su bolsillo trasero y sacaba su cartera, de ella saco muchos billetes verdes que le extendió a Sharonlos cuales que no se limitó a contar -Lo siento Sharon, toma por los daños- Los ojos de Sharon se iluminaron, ¡Era muchísimo más de lo que necesitaba! Obvio, no se quejó.
*…sabía que era rico pero, ¿Hasta qué punto?...*
-¡Vuelve cuando quieras amor, siempre serás bienvenido!- celebro Sharon muy feliz. Siempre que se encontraba con Lavi recibía mucho dinero.
-Mj…Lo tendré en mente- dijo dándose la vuelta para salir del lugar-Hey, por muy patético que me vea ahora, no pongas esa cara por favor- le susurro al albino quien se sobresaltó confundido.
-¿Eh?-
*¿Cara?... ¿Qué cara?*
Lavi acaricio su blanco cabello-Nos vemos ¿Está bien?- Allen no contesto de inmediato, se perdió en esa sensual y extraña mirada. Los músculos se le tensaron y sentía algo inquietante revoloteando en su estómago.
*¿Qué me ocurre? ¿Estoy teniendo un ataque?... mi corazón, late muy rápido…*
-¿Está bien?…- pregunto nuevamente el chico de esmeraldas con dulzura ante el silencio del albino
Allen asintió -Está bien- El mayor sonrió y acaricio fugazmente su blanca mejilla que se tornó dulcemente de un rojo carmín.
-Mj…Hoy te vez muy lindo-
-¿Eh?- confundido.
El mayor se dio la vuelta y movió su mano mientras se alejaba -Adiós-
-…adiós-

PLAYA (12:14 am)
-¿Qué haces aquí?- Pregunto el pelirrojo con un cigarro en sus labios, sentado en la arena mirando el mar, mientras la fría briza revolvía su reverle melena.
Suman estaba de pie frente a Lavi dándole la espalda -Eso debería preguntarlo yo ¿Qué demonios haces aquí Lavi? Estas casado y hasta donde se no eres gay ¿Qué arias si los medios descubren que el hijo del gran empresario Dick Bookman está metido en un bar gay?- dio media vuelta para ver a su hermano quien apenas le prestaba atención-¡Nunca te preocupas por nada, solo actúas sin pensar! ¡¿Sabes cuánto podrías degradar el apellido Bookman?!-
Lavi se puso de pie molesto-¡Oh! ¡Ahora te preocupa! ¡El título, Dick, que respete mi matrimonio! ¡Haga o lo que no haga es asunto mío! ¡No tienes el mínimo derecho de meterte en mi vida! ¡No de nuevo! ¡Y si medito o no las cosas antes de hacerlas…! ¡NO ES ALGO QUE TÚ PUEDAS ENSEÑARME O INCULCARME!-
Hubo un minuto de silencio, no se escuchaba nada más que el agua salada del mar revoloteando en la orilla. Fue entonces cuando Suman bajo la mirada y volvió a darle la espalda a Lavi-Lo entiendo-
-¿Quién te dijo que estaba en ese bar?-
-Te seguí la semana pasada cuando saliste de la mansión de Dick-
Lavi bufo ante su sinceridad -¿Por qué estabas con Allen?-
-Cuando entre le enseñe a un sujeto una foto tuya y me dijeron que te habían visto con ese chico-
-¿Qué haces aquí?- Pregunto de nuevo.
-Quería hablar contigo-
Lavi enterró su cigarro en la arena -Pues creo que hemos hablado lo suficiente. Me estoy cagando de frío. Regresa a Seattle y acuéstate con esa mujerzuela todo lo que quieras-
Suman lo miro de reojo -Esa mujerzuela es tu esposa–
-No me interesa- respondió mientras se ponía de pie y se sacudía su húmedo trasero.
-¿Planeas dejarla?-
Lavi lo miro atentamente-¿Por qué? ¿Correrás a fallártela en mi cama de nuevo si es así? A menos que ya lo hayas echo-
-No puedes dejarla- dijo en tono autoritario
-¿Qué?-
Suman miro a Lavi a los ojos con seriedad-Asume el puesto de Dick y sienta cabeza-
-¡¿Quién eres tú para decirme eso?!-
-Lenalee está embarazada- Lavi dejo de respirar por un segundo y se sentó de golpe sobre la arena -Aun no sabe de quién es él bebe, pero te pido que te hagas cargo de él. Siempre te gustaron los niños y tu sueño siempre ha sido tener una familia-
Lavi soltó una pequeña risa y mantuvo una triste sonrisa-¿Cómo tienes el valor para pedirme eso?-
-Imagino tu posición y asumo que lo único que pides es una explicación. Te la daré- Lavi levanto la mirada para ver a su hermano-Lenalee Lee siempre estuvo enamorada de mí y yo siempre estuve enamorado de ella. Me rechazo al saber que no heredaría las corporaciones Bookman y termino casándose contigo. Durante el tiempo en que estuvieron juntos nunca toque a Lenalee ni le insinué nada; siempre la respete como…- Suman chirrió los dientes-…la mujer de mi hermano pequeño. La verdad es que no sé qué fue lo me paso, tú te fuiste al extranjero y yo no tenía planeado que llegaras antes de tu fecha acordada. Esa es la verdad…- Lavi lo miro impactado para después cubrir su rostro con sus manos mientras se encogía en posición fetal.
-…después… de cómo me traicionaste… ¿Cómo puedes llamarte mi hermano?-
-Tú y yo…sabemos que Lenalee se crio en una familia de clase pobre, así que no la culpo por aspirar a la grandeza-
-…Ustedes dos me usaron- susurro el pelirrojo
-Siempre fui despreciado al ser hijo de una aventura que tuvo nuestro padre, pero a ti eso nunca te importo y siempre me trataste como tu hermano y mi mejor amigo…- Lavi callo y siguió escuchándolo -Te falle al amar a la misma mujer que tú, y aunque mis palabras ya hayan perdido valor para ti… quiero decirte que te expreso mi más sincero arrepentimiento…- las manos de Lavi seguían ocultando su rostro pero a pesar de la oscuridad de la noche Suman pudo divisar lagrimas gotear por la barbilla del pelirrojo -No tengo derecho de pedirte nada, pero te suplico que le des lo mejor a ese bebe-
-… ¿Por qué no puedes hacerlo tú?-
-Dick no me dará ni un centavo y actualmente estoy endeudado con el banco. Tampoco soy tan cínico para pedirte dinero a ti siempre que lo necesite-
Lavi soltó una carcajada sin revelar su rostro -En tal caso… ¿Supones que no rompa mi matrimonio solo para mantenerlos? ¡¿Sabiendo que ese niño quizá ni sea mío y que el corazón de esa mujer nunca me perteneció?!-
-Entendería si rompieses tu compromiso con Lenalee y solo quisieras darle pensión… pero eso sería solo otro ciclo el cual Dick género…-
-No digas nada- exigió el menor
-Una familia rota, Lavi-
-¡HE DICHO QUE TE CALLES!- Levanto la voz poniéndose de pie violentamente dejando su rostro descubierto, revelando una carita húmeda y unos bellos ojos vidriosos que adornaron a la Luna.
-…Lavi- susurro su hermano mayor al verlo así. Este solo bajo la mirada.
-…dile que hablare con ella. No tomare ninguna decisión hasta después de haber hablado con ella-
Suman sonrió y se acercó al pelirrojo-Está bien…adiós, Lavi- depositando un suave y gentil beso sobre su frente-…mi querido hermano…-
Lavi sentía frió, pero ya no era por su ropa húmeda. Algo por dentro se quebró… pero no sabía que…