viernes, 16 de agosto de 2013

Chapter 2: Familia Bookman

ACLARACIONES:
· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.
· CURSIVA: lo que piensan los personajes.
· NORMAL: Relato en sí.
· *CURSIVA*: *Explicaciones e historia por Lavi*

El muchacho pelirrojo se puso de pie y golpeo fuertemente la mesa con las dos manos - ¡Vamos! ¡¿No puedes tomarte el día libre?! ¡Solo por hoy! –se encontraba en el lujoso despacho de su padre, empresario, líder de la familia Bookman y todas sus riquezas.
- Estoy ocupado – Murmuro el hombre frente a él, mientras leía unos papeles sin dirigirle una simple mirada a su hijo mayor.
- ¡Es el cumpleaños de tu hija! ¡Dejar a todos esos ejecutivos solo por un par de horas no te matara! – reclamo, exaltado.
El hombre mayor, pelirrojo y con la barba crecida, solo alzo la ceja - ¿Y que se supone que haga cuando este ahí? –
- ¡¿Qué te parece felicitarla y decirle lo mucho que la quieres?! ¡No acepto una fiesta con sus amigos de la escuela con tal de tenerte solo a ti para ella! ¡También se ha portado excelente con tal de complacer tus estándares! ¡Ha hecho su tarea sin falta, comido todo sus vegetales e incluso ha intentado ayudar a las sirvientas! –
- Deja de decir tonterías. He dicho que estoy ocupado, sal de aquí. – Murmuro escondiendo su rostro entre más papeles. Por otro lado, el joven de tez trigueña perdía la paciencia y se abalanzo en el escritorio, estirándose hasta haber tomando la corbata de su padre obligándolo a dirigirle la mirada.
- ¡Le prometiste que irías! ¡Sin falta! ¡¿Tienes la mínima idea de lo emocionada que estaba?! ¡Puedes dejar plantado a cualquier persona, a mi o a tu empresa de mierda! ¡Pero no a Melisa! ¡Ella es tu hija y tú eres su padre! ¡Asume tu papel! –
El hombre mayor tomo fuertemente la muñeca del menor, torciéndola hacia atrás obligándolo a soltarlo - Oh, TÚ, podrías asumir tu papel y olvidarnos de perder el tiempo en niñerías –
Lavi frunció el ceño y le hizo un pequeño desprecio chasqueando la lengua mientras tiraba de una patada la silla que se encontraba anteriormente detrás suyo- No pienso heredar la empresa ¡Resígnate! –
- Entonces no entiendo por qué sigues aquí – Respondió con simpleza su padre sin tomarle la mínima importancia. El humor de Lavi estaba ya cerca del cielo, no pensaba perder más su tiempo. Dio media vuelta y una vez que llego a la puerta del despacho, la azoto con todas sus fuerzas.
¡Maldito Dick! ¡¿Es que acaso quieres verla llorar?! ¡Si mamá estuviese aquí…!
El pelirrojo detuvo radicalmente su enfurecido andar y su mirada se fijó en un enorme cuadro que colgaba en la pared. Ahí reposaba una vieja pintura, en ella se proyectaba a una hermosa mujer de cabellos castaños y cuerpo fino, de tez pálida y ojos iguales a las esmeraldas. Había un hombre a su lado, con la cabellera roja y un rostro maduro. En su regazo había una hermosa niña de cabello castaño, tez trigueña y ojos celestes; y en el regazo de la mujer había un niño con los ojos iguales a los de su madre, esmeraldas brillantes y la misma cabellera que su padre. Era una hermosa escena familiar en el jardín. En esa pintura todos tenían una gran sonrisa, pero la más encantadora de todas era la de la bellísima dama que cargaba a Lavi.
… si ella… estuviese aquí…

EL PARQUE
-¡Dime, Lavi! ¡¿Dónde está Papá?! – gritaba emocionada una pequeña niña de 7 años, corriendo y girando vestida de princesa con una coronilla sobre su bella cabellera castaña.
-Mel…- Lavi intentaba acercarse a la princesa, pero ella se alejaba bailando al son del viento.
- ¡Esta escondido! ¡¿Verdad?! ¡Por eso no puedo verlo! -
- Mel…– El pelirrojo la llamaba pero ella se hacía de oídos sordos.
- ¡Papá! ¡El juego termino! ¡Sal de donde estés! – y cuando la linda princesa se disponía a buscar entre los arbustos, su hermano la jalo fuertemente de la muñeca obligándola a que lo mirara a los ojos. Él sabía lo que ella pretendía, quería esconderse para que nadie la viese llorar.
- ¡Mel! –
- ¿Qué estás haciendo, Lavi?- la niña comenzó a forcejear para liberarse pero en cambio, su hermano, el príncipe, la tomo ágilmente de ambos hombros - ¡Lavi, Tengo que encontrar a papi! – La pequeña no podía evitarlo, pero sus ojos ya estaban vidriosos. No quería que su hermano la viese llorar y forcejeo con más fuerza por su libertad.
El príncipe la sacudió ligeramente esperando a que se calmara- Mel…
- ¡Tengo que buscar a papá!
- ¡Melisa, escucha! - la niña se quedó inmóvil ante el impacto, su hermano nunca la llamaba por su nombre completo – Escucha, Mel… Dick…no vendrá –
- ¿Eh? – Creo que ella pensó, "Oh, rayos. El finalmente lo dijo"…
- Fui a su despacho, pero… tenía mucho trabajo por hacer, y… - Lavi se mordió el labio, claramente no le diría la cruda realidad pero… ¿Hacerla escuchar la misma historia una y otra vez? …
- Pe… pero…- una lagrima resbalo por su mejilla seguida de muchas otras-…él… ¡Él prometió estar aquí! –
- Lo sé –
La pequeña princesa apretó sus ojitos y bajo la mirada sin dejar de sollozar - ¡Lavi, trae a papá! –
- Melisa –
- ¡Hace tanto que no lo veo, solo puedo hablar con él por teléfono pero siempre termina colgándome! ¡Y-y, hoy, por ser mi cumpleaños! ¡Creí que finalmente podría verlo otra vez! –
- … -
- ¡Lavi! ¡¿Por qué papi no me quiere?! –Los ojos de esmeralda del mayor se abrieron lo más que pudieron, contuvo la respiración y tomo con fuerza entre sus brazos a la pequeña princesa intentando brindarle consuelo.
¡Mira lo que has provocado, imbécil! ¡Tienes una hija preciosa que te adora y todo lo que haces es despreciarla!
- ¡No, no es eso Mel! ¡Dick te quiere, él te quiere y mucho! – Respondió el pelirrojo, con vos forzada e inútilmente alegre.
La pequeña se aferró a las ropas de su hermano mientras enterraba su húmedo rostro en su pecho- ¡¿Entonces por qué él no está aquí?! ¡Lavi! ¡¿Por qué?! – Lavi la abrazo con más fuerza atrayéndola directamente en su pecho y después de un rato en el que ella ya se había calmado, la soltó y seco sus lágrimas mientras sostenía su pequeño rostro con dulzura. La pequeña princesa se dejó mimar por su bello príncipe.
- …no es tu culpa Mel… Dick solo…es… - Se quedó callado un momento, estaba pensando la palabra indicada. Idiota es demasiado para una niña…-Dick solo…es un "tontito" – entonces le mostró una expendida sonrisa a la pequeña, una sonrisa tan dulce y encantadora que la pequeña no pudo resistirse a abrazarlo de nuevo. Ambos permanecieron así por varios segundos, fundidos en un fuerte abrazo; hasta que se rompió el silencio…
- Lavi ¿Por qué tuvo que morir mamá? –
- Mel… Feliz Cumpleaños ¿De acuerdo?- evadiendo por completo la pregunta, depositando un beso fugaz en su cabeza para volver a abrazarla aún más fuerte - Te quiero -

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